Por: Irene Rodríguez 15 agosto, 2014
1 k Yuliana Mora, de 24 años y vecina de Siquirres, vive agradecida porque Dios le concedió la dicha de ser la madre de Emiliano, hoy de 10 meses, pese a una pérdida que sufrió hace tres años. Ella padece de la glándula tiroides y debió someterse a tratamiento de radiación. Cuando fue irradiada, ella estaba embarazada y no lo sabía. Los médicos le dijeron que Emiliano podía morir o nacer con malformaciones. 2 k Un grupo de madres de Cervantes de Alvarado, en Cartago, trabajaban bajo un intenso sol quitando las hojas secas de una chayotera. 3 y 4 k Margarita Fonseca, de 63 años, dedicó su vida a velar por sus seis hijos y, más tarde, cuidó a varios de sus nietos. Ahora está a cargo de su madre, Margarita Rivera, de 88 años, quien tiene alzhéimer. Para tenerla consigo, ella añadió un cuarto más a su vivienda, en Aguacaliente de Cartago. 5 y 6 k Melissa Ramos baila desde los 5 años. Ahora su hija Emilia Vargas Ramos, de 5 años, comparte con ella esa pasión en la Academia de Danza Simbiosis, en San Sebastián. 7 y 8 k Martha Astúa, de 67 años y vecina de San Rafael Arriba de Desamparados, cuida desde hace 29 años a Hellen, su hija menor, quien padece parálisis cerebral. | FOTOS: RAFAEL PACHECO, MAYELA LÓPEZ, MARCELA BERTOZZI Y ALBERT MARÍN.
1 k Yuliana Mora, de 24 años y vecina de Siquirres, vive agradecida porque Dios le concedió la dicha de ser la madre de Emiliano, hoy de 10 meses, pese a una pérdida que sufrió hace tres años. Ella padece de la glándula tiroides y debió someterse a tratamiento de radiación. Cuando fue irradiada, ella estaba embarazada y no lo sabía. Los médicos le dijeron que Emiliano podía morir o nacer con malformaciones. 2 k Un grupo de madres de Cervantes de Alvarado, en Cartago, trabajaban bajo un intenso sol quitando las hojas secas de una chayotera. 3 y 4 k Margarita Fonseca, de 63 años, dedicó su vida a velar por sus seis hijos y, más tarde, cuidó a varios de sus nietos. Ahora está a cargo de su madre, Margarita Rivera, de 88 años, quien tiene alzhéimer. Para tenerla consigo, ella añadió un cuarto más a su vivienda, en Aguacaliente de Cartago. 5 y 6 k Melissa Ramos baila desde los 5 años. Ahora su hija Emilia Vargas Ramos, de 5 años, comparte con ella esa pasión en la Academia de Danza Simbiosis, en San Sebastián. 7 y 8 k Martha Astúa, de 67 años y vecina de San Rafael Arriba de Desamparados, cuida desde hace 29 años a Hellen, su hija menor, quien padece parálisis cerebral. | FOTOS: RAFAEL PACHECO, MAYELA LÓPEZ, MARCELA BERTOZZI Y ALBERT MARÍN.

Más allá del amor, la compañía y los cuidados que una mamá prodiga a sus hijos, el simple hecho de tenerla cerca ayuda a mejorar la salud de sus hijos.

cifras

9

Estudio en EE. UU. , apunta que chicas que hablaron con sus madres sobre vacuna contra VPH, eran 9 veces más propensas a comprarla

100%

Si la salud sexual es un tema en el que usted tiene buen conocimiento es porque su madre tomó medidas para explicárselo

3,2

Niños que recibieron lactancia materna tienen función cognitiva 3,2 puntos mayor que los alimentados con leche artificial

100

Análisis de 100 horas de video y lecturas eléctricas del cerebro halló que vínculo bebé y madre moldea actividad neuronal

Por ejemplo, un estudio publicado en enero del 2012 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences , aseguró que el amor de madre le genera beneficios al cerebro.

Los investigadores observaron que los niños criados con afecto desarrollaban un hipocampo casi diez veces mayor que el de aquellos que carecieron de ese amor.

Esta parte del cerebro se relaciona con procesos de memoria y aprendizaje, así como con mecanismos de respuesta al estrés, por lo que es importante su adecuada maduración a edades tempranas.

Por otra parte, un estudio de la Universidad de Gales, publicado en el 2010 en la revista American Journal of Psychology , recalcó que el abrazo de una madre, sin importar la edad del hijo, ayuda a equilibrar sus niveles de estrés y fortalece su sistema inmunitario, lo que lo hace menos propenso a enfermedades.

Finalmente, un análisis de cuatro investigaciones, publicado en la revista Pediatrics en el 2004, resalta que los niños que crecen manteniendo un vínculo afectivo fuerte con su madre, se convierten en adultos más seguros, con relaciones más sanas y con mejores hábitos de salud.