Para facilitar la tarea de aprender los nombres de los objetos que no son sólidos, los niños requieren interactuar con ellos mientras memorizan las palabras

Por: Carolina Ruiz Vega 4 diciembre, 2013
 Entre más desorden haga el bebé al comer, más se le facilita el aprendizaje
Entre más desorden haga el bebé al comer, más se le facilita el aprendizaje

Entre más desorden haga el bebé al comer, más está aprendiendo. Así lo estiman investigadores de la Universidad de Iowa que estudiaron cómo los niños de 16 meses de edad aprenden palabras para los objetos que no son completamente sólidos, como la avena o la goma.

Investigaciones anteriores han demostrado que los niños pequeños aprenden más fácilmente sobre los objetos sólidos porque los pueden identificar sin problema, dado que su tamaño y forma no cambian.

Para facilitar la tarea de aprender los nombres de los objetos que no son sólidos, los niños requieren interactuar con ellos mientras memorizan las palabras.

Así, eso que podría interpretarse como “jugar con la comida”, como tocarla, regarla, pintar con ella sobre la silla de comer o, incluso, tirarla, son más bien acciones que les permiten identificar y conocer sus texturas, lo cual, les facilita el recordar los nombres de eso con que están interactuando, explican los investigadores.

"Puede parecer que su hijo está jugando en la silla de comer; y puede ser que sí lo esté haciendo, pero está también captando información de esas acciones", explicó Larissa Samuelson, una de las investigadoras, en el sitio de la universidad.

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