Por: Irene Rodríguez 11 septiembre, 2014

“La gente no muere de suicidio. Si alguien tiene cáncer, el punto final es una hemorragia o un paro cardiorrespiratorio, pero la gente dice ‘murió de cáncer’. Con el suicidio es igual, el desenlace es el suicidio, pero la muerte es por depresión u otro trastorno mental”.

Así, Jackie Secades, psicóloga quien trabaja con sobrevivientes de suicidio (personas más afectadas tras un suicidio: familiares, pareja y amigos), dijo que un gran problema del tema es que sigue estigmatizado y lleno de mitos.

Ella conversó con La Nación . Este es un extracto:

¿Qué es lo que más nos cuesta entender del suicidio?

Tenemos que entender que no es un evento aislado, no hay una sola causa. Sí hay detonantes, pero no es que alguien toma la decisión solo porque sufre bullying o solo porque lo dejó la esposa, si no, todas las personas, en esta situación, lo harían. Hay todo un engranaje detrás.

”En esto también cuentan los recursos emocionales de la persona, las redes de apoyo y si tienen algún trastorno mental. Es una enfermedad. Nadie se enferma porque quiere. Hay que pensarlo como un cáncer mental, que se desarrolla, no es algo impulsivo, hay toda una etapa de planeamiento.

”Sigue siendo una enfermedad. Quien se suicida no quiere morir, lo que quiere es dejar de sufrir.

”No es un acto de egoísmo ni de cobardía ni de falta de Dios; es el desenlace de una enfermedad”.

¿Cómo impacta esto a las personas que están alrededor?

Es un duelo que se lleva de forma muy diferente al de cualquier otra muerte, porque genera más ansiedad. Como sociedad no sabemos asumir la muerte, ni la propia ni la de alguien más, aunque es lo único que tenemos seguro.

”Los familiares, pareja, amigos que sobreviven quedan profundamente afectados. Incluso tienen más riesgo de un suicidio, por un lado por los sentimientos de depresión, soledad, vacío y hasta culpa; por otro, porque ya ven el suicidio como algo más cercano a ellos.

”En esto se busca un culpable, a veces la culpa va hacia uno mismo, a veces a quien se quitó la vida, a veces hacia Dios, hacia el jefe, la pareja o amigos de la persona. Ahí puede haber mucho enojo.

”Aquí es donde es necesario buscar ayuda y apoyo para no sentirse un ‘bicho raro’. Hasta hace unos años no había grupos de apoyo, pero ahora sí.

”La mayoría de personas no busca ayuda o lo hace ya mucho tiempo después, pero sí es necesaria”.

¿Una persona que busca quitarse la vida da señales?

Todos dan señales, pero a veces es más fácil verlas cuando ya el suicidio ocurrió o cuando ya hubo un intento de suicidio.

”Hay quienes dicen cosas como ‘preferiría estar muerto’, o ‘quiero morirme’ o ‘yo debería estar muerto’. Estas frases las podemos pensar o decir sin realmente estarlo pensando. Por eso, en esos casos es bueno preguntarle a la persona que si ya tiene un plan.

”Hay personas que sí dicen que tienen un revolver o que ya saben qué dosis de qué pastillas tomar. En ese momento ya hay alerta y es donde debemos esconder el revolver, enllavar o botar las pastillas y buscar profesionales.

”También hay personas que comienzan a regalar cosas, como tratando de deshacerse de lo que tienen, como dejando herencia”.

Como sociedad, ¿qué debemos hacer para evitar estigmatizar el suicidio y prevenirlo?

El tema nos compete a todos. Primero, no podemos invisibilizarlo como si no existiera; hay que hablarlo. Debemos entender que esto se ve en personas de todas las edades, de ambos sexos, de todos los credos, de todas las clases sociales y con todo tipo de nivel de conocimiento.

”Hay que preocuparse por la salud mental de las personas y recordarles el apoyo que tienen en los allegados.

”A quienes tuvieron una muerte cercana y son sobrevivientes del suicidio, también es importante la ayuda. Ellos deben buscar apoyo”.

Si su vida ha sido afectada por un suicidio, Asociación Mi Nueva Aurora le ofrece apoyo.Puede buscar información en los siguientes enlaces: info@minuevaaurora.com,www.minuevaaurora.com y https://www.facebook.com/MiNuevaAurora