Por: Patricia Recio 16 agosto, 2016
El jueves anterior, un equipo de cirujanos operó a un bebé de dos meses de edad, en el Hospital Nacional de Niños. El menor es uno de los seis que fueron intervenidos esta semana como parte de la reactivación de las cirugías cardíacas programadas. Todavía hay una lista de espera de 136 niños con problemas congénitos del corazón que deben ser corregidos. | JORGE ARCE
El jueves anterior, un equipo de cirujanos operó a un bebé de dos meses de edad, en el Hospital Nacional de Niños. El menor es uno de los seis que fueron intervenidos esta semana como parte de la reactivación de las cirugías cardíacas programadas. Todavía hay una lista de espera de 136 niños con problemas congénitos del corazón que deben ser corregidos. | JORGE ARCE

A menos de dos años de haber iniciado el Programa Nacional Cardiovascular Pediátrico, el Hospital Nacional de Niños disminuyó la mortalidad de menores por problemas del corazón y realiza cirugías con niveles más altos de complejidad.

Según información dada a conocer por especialistas de ese centro médico y de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), antes de 2014 la mortalidad por ese tipo de cardiopatías era de 7,8% y este año el porcentaje disminuyó hasta 1,56%.

La médico intensivista Rocío Porras explicó que también han disminuido las complicaciones posoperatorias, así como la estancia hospitalaria tras los procedimientos.

De acuerdo con datos de la CCSS, el 1% de los niños nace con alguna malformación en el corazón, lo que representa unos 700 bebés al año. De ellos, el 60% puede ser intervenido quirúrgicamente.

Las malformaciones más frecuentes en Costa Rica son las comunicaciones interventriculares, que es cuando se presenta un orificio entre los dos ventrículos.

La directora del hospital infantil, Olga Arguedas, atribuyó los resultados obtenidos a las mejoras que se implementan desde que inició el nuevo programa de cirugía.

Entre ellas se encuentran: la reorganización del cuidado quirúrgico, la asignación del cuidado crítico a especialistas de cuidados intensivos, la ampliación de la Unidad de Cuidados Intensivos, la renovación de la planilla de cirujanos y la asesoría continua del doctor Eduardo Da Cruz, jefe del Instituto Pediátrico del Corazón del Hospital de Niños de Colorado, en Estados Unidos.

Según Arguedas, actualmente el programa se encuentra en una segunda etapa de ejecución, la cual incluye la implementación del tamizaje mediante la oximetría y el seguimiento periódico por parte de Da Cruz.

El centro médico realiza cirugías de complejidad 5, que son las más complejas que se realizan en el mundo.

De enero a julio de este año, se operó a 128 pacientes, mientras que entre octubre del 2014 (cuando se inició el programa) y diciembre de 2015 se intervino a 290 niños.

Caso de éxito

La directora del hospital infantil destacó el caso de un bebé de 12 días de nacido y con peso inferior a tres kilos, al que le fue detectada una cardiopatía "extraordinariamente compleja", mediante la oximetría de pulso que se realiza desde este año en las maternidades del país.

El cirujano cardiovascular Javier Brenes explicó que el niño fue diagnosticado con una enfermedad conocida como "ventana aortopulmonar" y además tenía una interrupción del arco aórtico, es decir que las principales arterias del corazón nacieron juntas cuando debían estar separadas y la continuidad de la aorta, que es el vaso que le da sangre a todo el cuerpo, estaba interrumpido.

Brenes dijo que para evitar daño cerebral durante la cirugía se utilizó una técnica especial con la que se detiene el corazón, pero el cerebro continúa funcionando.