Por: Ana Yancy Flores 21 noviembre, 2016

Si le hubiesen contado que a los 20 años iba a sufrir un accidente aéreo, en el cual perdería a su madre y a su hermana y, que para sobrevivir tendría que atravesar la cordillera de los Andres alimentándose de carne humana, el uruguayo Fernando Parrado no se la creería.

Siendo un muchacho, Parrado aprendió lo que la mayoría interioriza cuando peina canas. En sus palabras: lo esencial está en vivir con los pies bien puestos sobre la tierra, para poder disfrutar del presente.

Con este mensaje es que el empresario, de 66 años, llega al país, a dar una conferencia sobre liderazgo y motivación para afrontar crisis, en el marco del XXVI Congreso de Aseguradores de Centroamérica, Panamá y el Caribe, el cual se celebra hoy lunes, en el hotel Real Intercontinental.

La Nación entrevistó al sobreviviente de una de las tragedias aéreas con más eco en la historia. Este es un extracto de cómo logró salir de esa crisis:

Al saber quién es usted, las personas van con expectativa a sus conferencias, ¿qué pueden esperar de estas charlas?

Nunca sé cuál es la expectativa de las personas, generalmente lo que buscan es diferente a lo que se llevan. Es una conferencia para cualquier ser humano. No soy conferencista, soy empresario, pero me piden que hable porque cada integrante de una empresa, al fin y al cabo, es un ser humano. Todo el mundo tiene su propia montaña, aunque no la vea.

Usted estaba dispuesto a cruzar los Andes para sobrevivir, aunque nadie lo acompañara en la causa, ¿incluso, antes del accidente era tan determinado?

Antes del accidente era un tipo normal, promedio, no era el líder del aula, pertenecía a una familia de clase media y, de repente, me encuentro en ese mundo totalmente diferente. Yo creo que las situaciones te van formando. Cada cosa que aprendés, va formando lo que sos. Eso me dio la capacidad de darme cuenta de lo que es importante y lo que no.

Para usted, ¿qué es lo verdaderamente importante?

Mi familia, mis amigos, mis perros, mis deportes y mis empresas, en ese orden.

Historia de liderazgo

Ante una crisis, ¿cómo surgen los líderes?

La historia que yo relato es absolutamente de liderazgo. Durante el accidente, todos los líderes murieron, el capitán, los que eran líderes en la cancha y los mejores estudiantes. Los nuevos líderes fueron apareciendo por las mismas circunstancias.

”¿Qué es lo que hace un líder? No sé, actúa por instinto. Vivimos 72 días luchando más de lo que una mente y el cuerpo puedan imaginar y, con Roberto Canessa, crucé durante 10 días toda la cordillera de los Andes. Si hubiéramos muerto, hubiéramos fallado como líderes”.

Pero no murieron, ¿qué hizo la diferencia con otros líderes?

El instinto de supervivencia, es fantástico y usualmente en la sociedad no lo usamos.

”Yo perdí a mi madre, a mi hermana y a mis mejores amigos. Pero estaba vivo y quería volver a ver a mi padre”. . El hecho de querer volver me dio una fuerza increíble. En ese instante todo lo que piensas que es importante desaparece, excepto el amor por tus seres queridos. Creo que todos nosotros, los que hemos sobrevivido, hemos vivido una vida con un Dios que es el amor. Junto a Roberto Canessa, toma la decisión de escalar más de 6.000 msnm; algo que hasta el alpinista más experimentado hace por tractos, para ir aclimatándose. ¿Cómo supieron que ese era el momento correcto?Es una cuestión matemática. Yo había tomado la decsión de salir de allí cuando escuché que los equipos de rescate nos habían abandonado. Vi el guión de lo que iba a pasar y no me gustó. Imagínate: un grupo de chicos abandonados en medio de las montañas, sin que nadie los busque; la situación no es linda. “Yo me quería ir, pero había que esperar, porque no teníamos equipo, no teníamos nada; lo único era el pedacito del avión. Entonces tengo que esperar que llegue el verano para salir de acá, no sabía cuándo sucedería, y tenía que alimentarme de los cuerpos de los seres que habían ahí porque eran lo único que teníamos. Todos estos eventos van creando fechas y yo calculé así cuándo era el momento. Nosotros nos aclimatamos en dos meses y medio, pero tuvimos que subir hasta 6.000 msnm.

¿Qué fue lo más difícil de los 72 días que estuvieron allí?

Enterrar a mi familia con mis manos, escuchar en la radio que nos habían abandonado y, después, subir 6.000 msnm -pensando que iba a divisar un pueblito chileno-, pero descubrir que estaba en medio de la cordillera de los Andes.

Tras salir de los Andes, viene la otra parte que es volver a la vida que dejó en Montevideo, ¿cómo fueron esos años?

Yo te diría que “mi tragedia” comienza cuando regreso. A los demás sobrevivientes los reciben sus familias, yo llego y mi madre y mi hermana no están, mis amigos de toda mi vida habían muerto también en el accidente y, mi padre, en la desesperación de haber perdido a su familia, estaba en una relación con otra mujer.

“Llego de una tragedia a otra tragedia. Pero un día abro la ventana y digo: ‘¿sabés qué Nando? tenés la posibilidad de estar de vuelta, no destruyás esta vida’.

”No sabés la vida que he tenido hasta hoy, elegí tener una vida”.

¿Logró todo lo que quería?

He tenido una vida fantástica. No tendría la familia que tengo, sino hubiera pasado por eso.

Si tuviera que dejar este mundo ahora mismo, ¿siente que vivió una vida con propósito?

No sé si con propósito, pero sí amortizada por lo menos.