Nuevos datos sobre aportes de grasas y azúcares motivan el cambio

Por: Irene Rodríguez 16 mayo, 2016

¿Qué hace que un alimento sea saludable y otro no? ¿Es una barra de granola azucarada más sana que un aguacate?

Las actuales guías de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) no tienen elementos para saberlo con certeza. Estas guías no son solo usadas en EE. UU., pues muchos países del continente americano las utilizan para trazar sus planes nutricionales y de salud pública.

El último análisis que se hizo de estas guías fue en 1994; en ese tiempo fue la primera vez que la FDA decretó diversos alimentos como saludables. Sin embargo, es mucha la evidencia científica que se ha acumulado desde entonces, y esto motiva una revisión.

Por poner un ejemplo, la última evaluación estuvo más centrada en buscar la grasa de los alimentos y no tomó en cuenta otros componentes como azúcares o la composición de los carbohidratos.

Hoy, las directrices que la FDA utiliza para el término “saludable” incluyen el total de grasas (sin discriminar las llamadas “grasas buenas”, como la del aguacate), la grasa saturada, los niveles de sal, el colesterol y los nutrientes beneficiosos, como el hierro y la fibra.

Los especialistas recomiendan que la fuente principal de azúcares provenga de las frutas, y no de alimentos procesados o preparados como los postres. | ARCHIVO
Los especialistas recomiendan que la fuente principal de azúcares provenga de las frutas, y no de alimentos procesados o preparados como los postres. | ARCHIVO

Sin embargo, algunos nutricionistas apelan a que hay productos con una mayor cantidad de grasa que podrían ser más saludables que otros que estén cargados de azúcar.

“A principios de los 90 la grasa se ‘demonizó’ como causante de la enfermedad cardíaca y la obesidad. Entonces, el azúcar comenzó a reemplazar la grasa en la comida para mejorar el sabor, lo que podría ser responsable del aumento en el síndrome metabólico en nuestro país”, señaló en un comunicado de prensa la nutricionista Sharon Zarabi.

Lento proceso. A través de un comunicado, la FDA se mostró anuente a los cambios, pero aseguró que este es un proceso lento que podría tomar años.

Las recomendaciones de este organismo van hacia buscar consumir las formas de azúcar más naturales, como las que se encuentran en frutas.

“Las frutas son de las formas más naturales de azúcar que tenemos a nuestro alcance. Si usted no tiene problemas de diabetes podrían ser su mejor fuente de azúcares. E incluso, si los tiene, puede buscar opciones como fresas, mandarinas u otras frutas más ácidas que no tengan tanto nivel de glucosa”, declaró el comunicado.

Mientras tanto, los productos procesados ya están sobre la mesa de análisis.