21 agosto, 2016
En esta foto de archivo, tomada el 29 de enero del 2003, se muestra un frasco de la vacuna de la viruela, suficiente para inocular 100 personas en Los Ángeles, Estados Unidos.
En esta foto de archivo, tomada el 29 de enero del 2003, se muestra un frasco de la vacuna de la viruela, suficiente para inocular 100 personas en Los Ángeles, Estados Unidos.

Washington

El epidemiólogo estadounidense Donald Henderson, falleció el pasado viernes a los 87 años, a raíz de las complicaciones resultantes de una fractura de cadera.

El destacado médico fue quien dirigió los trabajos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que permitieron erradicar la viruela, una enfermedad que dejó varios millones de muertos.

El doctor Henderson, a menudo nombrado por sus iniciales "D.A." era "un gigante de la salud pública que (...) realizó durante 10 años unos esfuerzos coronados por el éxito de la OMS para erradicar la viruela (...), la única enfermedad humana que no había sido erradicada", destacó en un comunicado Michael J. Klag, el decano de la Facultad de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore.

Donald Henderson, quien también fue decano de esa facultad entre 1977 y 1990, ingresó en los años 1950 a los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) y luego dirigió la campaña de la OMS contra la viruela, que permitió la erradicación definitiva de la enfermedad a fines de los años 1970.

Peligrosa. La viruela es una enfermedad infecciosa de origen viral, muy contagiosa y que puede llegar a ser mortal. Se caracterizaba por una erupción de manchas rojas que se convertían en vesículas y luego en pústulas.

La viruela provocó centenares de millones de muertos y es responsable de la desaparición de poblaciones autóctonas enteras en América, África y Asia. El último caso en Estados Unidos se remonta a 1949 y el último caso en el mundo se registró en Somalia en 1977.

Donald Henderson, quien contó su combate contra la viruela en un libro aparecido en 2009, hizo evolucionar "positivamente al mundo", observó Tom Inglesby, director del Centro por la Seguridad Sanitaria de la Universidad de Pittsburgh, donde Henderson daba clases.

Tras dejar su trabajo en la OMS, D.A. Henderson fue asesor de tres presidentes estadounidenses, George H.W Bush, Bill Clinton y George W. Bush. Asesoró a este último sobre todo en asuntos de bioterrorismo tras los atentados del 11 de septiembre.