24 junio, 2015
El cannabis tiene cerca de 400 compuestos, un centenar de los cuales son cannabinoides. Los menos, tienen propiedades terapéuticas vinculadas al tratamiento del dolor en personas con enfermedades terminales o degenerativas, como el cáncer. | JORGE CASTILLO
El cannabis tiene cerca de 400 compuestos, un centenar de los cuales son cannabinoides. Los menos, tienen propiedades terapéuticas vinculadas al tratamiento del dolor en personas con enfermedades terminales o degenerativas, como el cáncer. | JORGE CASTILLO

La eficacia terapéutica del cannabis es limitada o incierta según los síntomas, reveló el análisis de los resultados de 79 ensayos clínicos, según un estudio publicado este martes.

El análisis de los ensayos realizados entre 6.500 participantes sugiere que el psicotrópico provoca una mejoría variable de los síntomas, pero ninguno pudo demostrarlo estadísticamente, estimaron los investigadores en el diario Journal of the American Medical Association (JAMA).

Los autores constataron que los cannabinoides podrían ser beneficiosos para tratar los dolores neuropáticos crónicos y los espasmos provocados por la esclerosis múltiple.

Pero encontraron pruebas débiles de que la marihuana provea una mejora para los cancerosos que padecen de náuseas o vómitos producto de la quimioterapia, así como en aquellos que sufren de insomnio o del síndrome de Tourette. En cuanto a la ansiedad y a la depresión, ninguna mejoría fue constatada.

Esta investigación muestra además un aumento del riesgo de ciertos efectos secundarios, algunos de ellos graves. Los más frecuentes son los mareos, la boca seca, la náusea, el cansancio, la somnolencia, la euforia, los vómitos, la desorientación, la pérdida de equilibrio o las alucinaciones.

Los expertos no encontraron ninguna diferencia clara sobre beneficios o perjuicios según el tipo de cannabinoides –existen unos 100 tipos en la planta de cannabis– y su modo de administración.

Según los autores, es necesario "efectuar extensos ensayos clínicos para confirmar los efectos de los cannabinoides, así como investigaciones suplementarias para evaluar la planta de cannabis en si misma, ya que hay pocos datos científicos que describan sus efectos".

En Estados Unidos, 23 estados y la capital federal Washington D.C. han legalizado el uso médico del cannabis y varios otros países tienen leyes similares, como en Uruguay, donde se está regulando su producción y venta.

"Si el objetivo de los estados en esta legalización es solamente de orden médico y no un medio para descriminalizar la marihuana, ¿por qué este psicotrópico no es sometido al mismo proceso riguroso de aprobación de medicamentos?", cuestionaron los doctores Deepak Cyril D'Souza y Mohini Ranganathan de la Facultad de Medicina de la universidad Yale.

Otro estudio publicado el martes en JAMA muestra que solo el 17% de 75 productos administrados oralmente y vendidos a los pacientes en Seattle, San Francisco y Los Angeles, indican el contenido exacto de Tetrahydrocannabinol, la principal sustancia psicoactiva del cannabis.