Cada día, en Costa Rica nacen aproximadamente cinco niños con una anomalía, tres de ellos con una severa

 3 marzo, 2015
Este bebé fue atendido por virus respiratorio el año pasado en el Hospital de Niños. | ARCHIVO/ALBERT MARÍN
Este bebé fue atendido por virus respiratorio el año pasado en el Hospital de Niños. | ARCHIVO/ALBERT MARÍN

"La genética no podemos cambiarla y hay ciertas anomalías en las que el componente genético es muy fuerte, pero también hay otras en las que sí pueden tomarse cuidados para evitarlas".

Así resumión Manuel Saborío, jefe de Medicina Genética del Hospital Nacional de Niños (HNN) la situación entre lo controlable (estilos de vida, ambiente) y lo no controlable (genes) de una anomalía genética.

La declaración la dio durante una actividad realizada en el centro médico para conmemorar el Día Mundial de la Prevención de los Defectos del Nacimiento.

Según Adriana Benavides, directora del Centro de Registro de Malformaciones del Inciensa, por día, cinco niños nacen con este tipo de condición, el 25% tienen anomalías cardíacas, muchas de ellas son consideradas de severidad.

"Algunas pocas evolucionan y se sanan por sí mismas, como 'huecos' en el corazón que se cierran. Pero en el 50% hace falta una cirugía, y en otros casos, tratamientos médicos", aseguró.

Las autoridades del HNN, Inciensa y Ministerio de Salud llaman a prevenir las malformaciones con estilos de vida, pues el 50% podrían evitarse.

El primer consejo es planificar el embarazo, estar saludable antes de estar embarazada y tener el bebé entre los 19 y 35 años, e ingerir al menos 400 microgramos de ácido fólico al día.

También está el no consumir bebidas alcohólicas ni fumar durante la gestiación, ni exponerse a pesticidas o sustancias dañinas.

Además, haga ejercicio y tenga una dieta balanceada con furtas y verduras. Si tiene diabetes, obesidad o hipertensión, mantenga su enfermedad bajo control.

Finalmente, esté informada de si hay enfermedades hereditarias en su familia y comuníquelo a su médico. Además, pregunte antes de tomar un medicamento, aunque sea macrobiótico o de medicina natural.