Por: Krissia Chacón, Irene Rodríguez 29 mayo, 2015

Gabriel, el menor de los sextillizos, fue trasladado del Hospital México al Hospital Nacional de Niños (HNN) a las 5 p. m. de este jueves debido a que presentó un problema respiratorio y necesitaba de un ventilador especial.

"El HNN cuenta con un ventilador especializado que el Hospital México no tiene", explicó Susana Saravia, periodista del centro médico ubicado en La Uruca, San José.

Los sextillizos nacieron el domingo pasado. Los cuatro que permanecen con vida se encuentran delicados de salud, pero estables. | IMAGEN CON FINES ILUSTRATIVOS / GABRIELA TÉLLEZ
Los sextillizos nacieron el domingo pasado. Los cuatro que permanecen con vida se encuentran delicados de salud, pero estables. | IMAGEN CON FINES ILUSTRATIVOS / GABRIELA TÉLLEZ

Gabriel, salió del Hospital México en condición delicada, estado en el que se ha encontrado desde su nacimiento el 17 de mayo.

Olga Arguedas, directora del HNN, dijo que ayer recibieron una llamada de los neonatólogos del Hospital México solicitando apoyo para el manejo de Gabriel.

"Hasta el momento había estado con ventilación convencional, que imita la respiración normal, hasta ayer la estaba tolerando bien, pero la crisis respiratoria lo hizo volver atrás. Fue tan fuerte que si no se le ofrecía esta otra ventilación iba a tener un deterioro respiratorio importante que lo hubiera llevado a la muerte", explicó Arguedas.

El ventilador que están utilizando en el HNN se llama oscilatorio que consiste en brindar una ventilación más fuerte para permitir el intercambio de gases.

El hermano menor de los sextillizos nació a las 9:44 p. m y pesó 894 gramos.

Gabriel todavía no está listo para recibir leche materna. Este niño fue el último en nacer y le dio batalla a los especialistas, pues fue quien más tiempo permaneció en el vientre y más minutos soportó la anestesia aplicada a la madre.

Ahora, el recién nacido se encuentra en el mismo centro hospitalario que su hermano Tomás.

Tomás, está estable dentro de su condición delicada. Ambos niños están sin antibióticos y no necesitan medicamentos para mantener su presión arterial o su frecuencia cardíaca.

Valentina, quien fue la tercera, nació a las 9:41 p. m. y pesó 1.060 gramos, permanece en el Hospital de la Mujer y según los médicos este viernes amaneció con mejores condiciones de salud.