Transforma la mente, moldea el cuerpo, mejora la postura, hace reír y ayuda a concentrarse... Los beneficios del hula hula o ‘hula hoops’ son numerosos

Por: Monserrath Vargas L. 11 octubre, 2014
El hula hoop o hula hula es un juego que consiste en hacer girar un aro alrededor de la cintura o de otro miembro del cuerpo como brazos o piernas.
El hula hoop o hula hula es un juego que consiste en hacer girar un aro alrededor de la cintura o de otro miembro del cuerpo como brazos o piernas.

El hula hoops , popularmente conocido como hula hula, es un aro de plástico capaz de moldear su cuerpo, hacerlo recobrar la sonrisa, y mejorarle la postura y hasta la autoestima.

“Es un gimnasio y un psicólogo, todo en un aro”, resume Marty Bernard.

Cada sábado, como parte del programa Enamorate de tu Ciudad, ella instruye en el Jardín de Paz, en San José, a quienes se animan a aprender y quieren beneficiarse de sus múltiples bondades.

El hula hoops consiste en hacer girar el aro con la cintura, aunque los más hábiles y experimentados incorporan los brazos, las piernas y hasta la cabeza.

La práctica tiene su parte lúdica, pero provee beneficios que van más allá de la diversión. Cada giro influye en el cuerpo y la mente de quien se atreve a practicarlo.

La instructora Bernard y su grupo Hoopnosis Costa Rica son testigos y cómplices de muchas transformaciones físicas y psíquicas en quienes han decidido probar con este ejercicio.

“Dejan de fumar, de tomar gaseosas, de consumir drogas, de comer carne... Las chicas que tienen sobrepeso bajan rápido (los kilos de más) y sonríen más. Hasta quieren tomar más agua, porque hacer hula da mucha sed”, contó.

A Olman Morales, de 66 años, lo ayudó a lidiar con la ansiedad cuando tomó la determinación de dejar de fumar con el apoyo de un programa de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

“Me dolían los pulmones y las gripes me daban muy fuertes; también tenía bajonazos de presión”. Cuando sentía que venía la ansiedad, me ponía con mi nieta a hacer hula hula. Eso me fue aliviando”, recordó.

Ahora Morales lleva un año y cuatro meses sin fumar.

Su estado de ánimo también ha mejorado: hasta le gusta hacer trucos con el hula hula y motivar a otros a que se animen.

Miguel Carvajal, de 71 años, no se queda atrás. Hace 15 meses sufrió un derrame cerebral que le redujo la movilidad del lado izquierdo de su cuerpo y el aro fue su aliado en la recuperación.

La terapia con hula hula no solo le permitió mover nuevamente su cuerpo, sino que también le trajo más alegría a su vida. “Ahora paso más feliz; ya puedo bailar hula”, aseguró entusiasmado.

Para la fisioteraperuta Nathalie Castro, el hula hula es una herramienta muy útil. Por eso la usó en la recuperación de don Miguel. “Yo considero que el hula es una forma de que el paciente se involucre más (en el proceso de rehabilitación) de una forma que él no lo percibe. Él cree que está jugando”, destacó la experta.

La práctica beneficia igualmente a quienes tienen padecimientos cardíacos. Según Castro, la presión sanguínea mejora y la circulación también.

La lista de bondades sigue creciendo conforme más se practica el hula hula: “Hay más oxigenación en el cuerpo, se alinean las energías, se mejora la postura; se da masaje a los órganos internos y se promueve una mejor evacuación. Es decir, el cuerpo se desintoxica”, resaltó Marty Bernard.

Mente sana. La práctica también seduce a los más jóvenes, como Athilia Salazar, de 22 años, y Xóchitl Hernández, de 20.

“Es superrelajante... Al estar tan consciente del cuerpo, uno puede abstraerse de lo demás y, de esa forma, despejar la mente”, comentó Salazar.

Para ella, el hula hula sirve como espacio de socialización, pues el ejercicio la lleva a reunirse con otros amigos. Luego de hacer hula hoops , comparten una mañana – o una tarde– de pic-nic .

Por su parte, Xóchitl aconseja a la gente que practique el hula hula. “Es buena para la mente y también para el cuerpo. ¡Vivan la experiencia!”, recomendó.

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