27 enero, 2015

Santiago, Chile

Un estudio publicado este lunes en la revista Circulation, de la Asociación Estadounidense del Corazón, aporta más antecedentes sobre cómo el colesterol enferma al corazón: por cada diez años de vida con un nivel de colesterol elevado –incluso, leve o moderado–, la posibilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular aumenta en 17%.

Es decir, cuatro veces más alta que el de una persona con niveles de colesterol normales.

Aún más: una persona aparentemente sana, pero que mantiene un colesterol elevado entre los 30 y los 50 años, incrementa su riesgo de sufrir un infarto en casi 40%. El efecto es acumulativo en el tiempo.

"El número de años que se vive con colesterol elevado puede afectar de manera similar al número de años que se ha fumado", pone como ejemplo la doctora Ann Marie Navar-Boggan, cardióloga de la Universidad de Duke y una de las autoras del estudio.

"Lo que les hacemos a nuestros vasos sanguíneos mientras tenemos 20, 30 y 40 años es la base de las enfermedades que se presentarán más adelante en la vida. Si esperamos hasta tener 50 o 60 años para prevenir un problema cardiovascular, puede ser muy tarde", agrega.

La llamada ‘comida chatarra’ incluye alimentos como pizza , papas fritas, hamburguesas, pollo frito, empanadas y queques. Su ingesta continua se asocia con males crónicos como diabetes y obesidad. | ARCHIVO
La llamada ‘comida chatarra’ incluye alimentos como pizza , papas fritas, hamburguesas, pollo frito, empanadas y queques. Su ingesta continua se asocia con males crónicos como diabetes y obesidad. | ARCHIVO

Para el estudio, la doctora Navar-Boggan y sus colegas de las universidades de Boston y Mc Gill examinaron datos de 1.478 adultos libres de enfermedad cardíaca a los 55 años y que formaban parte del Framingham Heart Study, una extensa investigación que comenzó en 1948.

En cada participante evaluaron cuántos años llevaba con niveles de colesterol alto y observaron qué pasó con cada uno de ellos en los siguientes 20 años.

Así pudieron determinar el riesgo de enfermedad cardíaca.

"Hay varios factores que aumentan el colesterol, pero los principales son la carga genética, la dieta y el sedentarismo", precisa el doctor Pablo Pedreros, cardiólogo de la Clínica Santa María.

Consumir grasas –sobre todo saturadas y trans– carbohidratos en exceso es un hábito que debe evitarse.

"El colesterol se va acumulando en las arterias; si esto se mantiene en el tiempo, se puede producir un infarto al corazón, un accidente cerebrovascular o una enfermedad vascular periférica", agrega el doctor Roberto Concepción, cardiólogo del Hospital Dipreca y académico de la Facultad de Medicina de la U. Diego Portales.

Aunque personas con sobrepeso y obesidad tienen un riesgo mayor, una persona con peso normal puede tener su colesterol elevado -y con riesgo cardiovascular- como consecuencia de una mala alimentación y falta de ejercicio.

"Aunque tengas todo bajo control –no fumes, una presión arterial normal, un peso adecuado y sin diabetes–, tener un colesterol elevado en forma permanente aún puede causar problemas en el largo plazo", advierte la doctora Navar-Boggan.

Por eso, los especialistas enfatizan que la prevención requiere de cambio en los hábitos de vida. Y desde pequeños.

"Una persona sana y sin factores de riesgo puede evaluar su colesterol una vez al año; si existe algún factor de riesgo, lo aconsejable es cada seis meses", sugiere Pedreros.

Si el cambio de hábitos no logra normalizar los niveles de colesterol, se puede recurrir a fármacos, como las estatinas, siempre bajo supervisión médica.

Cifras. Un colesterol total de 180 a 200 mg/dL se considera ideal. El colesterol LDL (o malo) no debe superar los 130 mg/dL; el HDL (o bueno), por encima de los 40 mg/dL, y los triglicéridos bajo 200 mg/dL.