Esta condición no debería tratarse solamente como un problema hormonal

Por: Irene Rodríguez 18 julio, 2014

Los ovarios poliquísticos son un padecimiento comúnmente asociado con las hormonas sexuales y tratado por los ginecólogos.

No obstante, la alimentación, especialmente en mujeres con obesidad o problemas para manejar la insulina, puede ser un factor determinante en esta condición, caracterizada por un desbalance hormonal, cambios en el ciclo menstrual y dificultad para conseguir un embarazo.

“El problema es que el ovario poliquístico se aborda solo como un mal ginecológico asociado con la infertilidad, pero muchas veces es un problema metabólico también; está ligado a la resistencia a la insulina, sobre todo en mujeres con obesidad”, explicó Giselle Zúñiga, nutricionista que ha estudiado el tema. “Con que estas mujeres logren perder un 5% de su peso, podrían volver a ser fértiles. Entonces, ¿es cuestión de hormonas o de alimentos? Pues de ambos”, añadió.

“En algunas ocasiones, el sedentarismo y la mala alimentación llevan a la obesidad; la obesidad genera resistencia a la insulina, y esta última lleva a tener ovarios poliquísticos”, agregó.

El sobrepeso y la resistencia a la insulina son condiciones que pueden estar relacionadas con el síndrome de ovarios poliquísticos. | ARCHIVO
El sobrepeso y la resistencia a la insulina son condiciones que pueden estar relacionadas con el síndrome de ovarios poliquísticos. | ARCHIVO

Sobre este tema, la especialista impartió una ponencia en la Semana del Posgrado en Nutrición de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Factores múltiples. Según Zúñiga, dicha condición también pesa en el ámbito psicológico, pues si la mujer quiere tener hijos y no lo logra, esto resulta un impacto.

Además, debido a las hormonas, comienzan a tener vello y a desarrollar rasgos físicos considerados masculinos. Esto puede afectar la autoestima de la mujer y conducir a que se “refugie” en comer más.

Las mujeres con ovarios poliquísticos deben prestarle atención a este problema aunque no sean obesas. “Hay personas que pueden tener resistencia a la insulina sin presentar problemas de peso, así que también a ellas les convendría una consulta nutricional”, aseveró la nutricionista.

Su colega Marcela Madrigal considera que el síndrome metabólico (condición que se caracteriza por sobrepeso u obesidad, presión alta, niveles elevados de colesterol, azúcar y triglicéridos en la sangre, y resistencia a la insulina) también puede tener relación con los ovarios poliquísticos.

“Todo esto tiene que ver con estilos de vida saludables que no todos quieren adoptar porque implica cambiar hábitos de toda una vida, pero lo trascendental es que la persona aprenda a comer y a hacer actividad física”, agregó Madrigal.

“Lo grave de esto es que algo que no se siente, como tener niveles altos de colesterol o de triglicéridos, puede ser muy serio. Eso hace que la gente no lo vea como un problema real”, manifestó.

Ambas expertas concuerdan en que, para evitar estos padecimientos, lo ideal es realizar 30 minutos de actividad física al día y comer de forma balanceada. Además, quienes tienen enfermedades crónicas deben estar en control médico.