Números son muy similares en hombres y mujeres; más casos entre 20 y 39 años

Por: Irene Rodríguez 12 febrero, 2015

El desempleo y la desesperación por mantener las finanzas personales y familiares a flote, desembocan en 45.000 suicidios cada año en el mundo.

Estas son las conclusiones de un estudio realizado con datos entre el 2000 y el 2011 en 63 países del orbe, dentro de los cuales está Costa Rica.

El reporte , publicado en la revista The Lancet Psychiatry , utilizó esos años específicamente porque arrojan datos de lo vivido antes de la crisis económica del 2008 y los vividos después.

“Nuestros hallazgos revelan que el rango de suicidios aumenta seis meses antes de que se dé un alza fuerte en el desempleo. Aún más, no todas las pérdidas de trabajo tienen el mismo impacto; los suicidios son más comunes en donde el desempleo era menos común”, explicó en un comunicado de prensa Carlos Nordt, coordinador de la investigación.

“Es posible que un aumento inesperado en el desempleo haga que haya mayores miedos e inseguridad que en países con mayores niveles de desempleo antes de la crisis”, añadió.

El estudio encontró que no solo las personas desempleadas tienen tendencias suicidas. Quienes quedan trabajando en medio de crisis de desempleo, manejan altos niveles de tensión. | FREEIMAGES.COM
El estudio encontró que no solo las personas desempleadas tienen tendencias suicidas. Quienes quedan trabajando en medio de crisis de desempleo, manejan altos niveles de tensión. | FREEIMAGES.COM

Resultados. El estudio señala que los suicidios tras un desempleo aumentaron entre un 20% y un 30% durante el periodo de estudio.

Los hombres y las mujeres tenían una tendencia muy similar, mientras la edad en la que más muertes se registraron fue entre los 20 y los 39 años.

La investigación halló que no todas las personas que se quitaron la vida estaban sin empleo en ese momento.

“El que compañías reduzcan su planilla y el mercado laboral se reestructure durante una crisis económica, puede crear mayor estrés laboral e inseguridad entre quienes aún conservan su trabajo”, cita el documento.

En un comentario que acompaña el estudio científico en la revista, Roger Webb, de la Facultad de Psiquiatría de la Universidad de Manchester, en Inglaterra, habla de esa afectación a las personas que no han perdido su trabajo.

“Cualquier individuo afectado por la crisis que continúe en su trabajo, se encuentra con factores estresantes porque se les recarga el trabajo”, dijo Webb.

“También se necesita revisar otro tipo de patologías como las autoagresiones, la ansiedad, la depresión, la desesperanza, la ira, problemas con el alcohol o la familia”, agrega.

Situación local. Aunque en Costa Rica no se han hecho estudios específicos de cómo afecta el desempleo en ese sentido, las autoridades ofrecieron datos de la situación del país en general.

Estos datos se desprenden de un estudio realizado por el Ministerio de Salud, cuyos resultados totales se presentaron en setiembre pasado.

El informe dejó al descubierto una realidad preocupante: el suicidio y los intentos de quitarse la vida tienen niveles epidémicos.

Entre 2010 y 2013, un promedio de 318 personas se quitaron la vida al año. Es una tasa de 9,6 casos por cada 100.000 costarricenses.

Esta situación se da principalmente en hombres pues el 85,8% de quienes se quitan la vida son del sexo masculino. Sin embargo, son las mujeres quienes más lo intentan con un 59,2%.

El reporte también señaló que el 51,5% de las personas se quitan la vida en sus casas de habitación y el 47,5% lo hacen los viernes, sábados y domingos.