Personas que no sufren celiaquía no necesitan restringirse; más bien podrían perder nutrientes valiosos del trigo, la avena, la cebada y otros granos básicos

Por: Irene Rodríguez 2 mayo
Cada vez hay más opciones de productos libres de gluten.
Cada vez hay más opciones de productos libres de gluten.

En los últimos años, el número de personas con celiaquía o enfermedad celíaca ha venido en aumento. Este es un trastorno hereditario poco común que hace a las personas intolerantes al gluten, una microproteína presente en todos los alimentos que contienen trigo, avena, cebada y centeno.

Para quienes tienen este mal, el gluten literalmente es veneno. De tal modo que, si ingieren algún alimento o hasta medicinas que lo contengan, su intestino delgado se inflamará en exceso e irá perdiendo parte de sus vellosidades.

Además, en el corto plazo, ingerir alimentos con gluten les provoca malestar estomacal y diarreas. En el largo plazo, pueden sufrir pérdida de peso, huesos frágiles o caída del cabello y, eventualmente, verían afectado el corazón.

A pesar de la severidad de la celiaquía y del aumento de casos, también es cierto que las dietas bajas en gluten o sin este (gluten free) se han puesto de moda. Incluso, hay personas no celíacas que se autodiagnostican con esta enfermedad y deciden privarse de estos alimentos sin necesidad alguna, solo porque piensan que es más sano o que podrían disminuir el riesgo de afecciones del corazón y del sistema digestivo.

Un grupo de científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard y del Hospital General de Massachusetts (ambos en EE. UU.) se dieron a la tarea de poner a prueba estas prácticas y concepciones de la gente.

Ellos analizaron los datos de 64.714 mujeres y 45.303 hombres que no tenían historial de enfermedad cardíaca. Asimismo, ninguno de los participantes padecía o desarrolló enfermedad celíaca durante ese tiempo.

Ellos completaron una encuesta detallada sobre su alimentación en 1986 y la actualizaban cada cuatro años hasta terminar en el 2010.

Los resultados de estos 24 años de análisis, publicados este martes en la revista British Medical Journal (BJM), indicaron que no hubo relación entre una dieta libre de gluten y menor riesgo de enfermedades cardíacas o digestivas.

Los investigadores señalaron que incluso, las personas no celíacas que abandonan el gluten, podrían estarse perdiendo de nutrientes valiosos del trigo, la avena, la cebada y otros granos básicos.

"No recomendamos el promocionar una dieta libre de gluten con el propósito de proteger al corazón o al sistema digestivo de enfermedades", comentó, en un comunicado, Andrew Chan, coordinador del estudio.

Investigaciones previas

Anteriormente, diferentes profesionales de la salud ya habían advertido del peligro de dietas generalizadas sin gluten. Alessio Fasano, director del Centro de Investigación de Enfermedad Celíaca de Estados Unidos, opinó el año pasado que el consumir productos libres de esta microproteína puede perjudicar la salud en el largo plazo.

"Si usted empieza una dieta sin gluten, pero abusa de otros sustitutos como cerveza, pasta o galletas sin gluten, lo que hará será subir de peso. Una galleta común tiene 70 calorías. La misma galleta, sin gluten, puede tener hasta 210 calorías. Además, muchos sustituyen el gluten con algo que haga que esa galleta sea comestible y terminan cargándola con grasas y azúcares. Sin embargo, un gramo de proteína contiene cuatro calorías y un gramo de grasa, nueve", analizó Fasano a la BBC.

¿Qué hacer entonces? Aunque el estudio publicado este martes indica que se trata de resultados que aún deben replicarse en otras investigaciones, los especialistas aconsejan dos cosas: que sea un gastroenterólogo quien diagnostique la celiaquía y que si la persona no la padece, entonces que consuma las versiones normales de los productos y no las gluten free.