Quienes conviven con consumidores de tabaco también sufren secuelas

Por: Irene Rodríguez 22 octubre, 2014

El daño que sufren los pulmones de quienes conviven con un fumador es mucho mayor al que se pensaba. Antes se creía que era del doble, en comparación con aquellos que no consumen ni cohabitan con quienes sí lo hacen.

Un análisis de cuatro estudios médicos señaló que los del primer grupo presentan en sus pulmones tres veces más partículas nocivas que los del segundo.

El reporte, publicado en la revista Tobacco Control , halló que vivir con un fumador es el equivalente a vivir en una casa en una de las ciudades más contaminadas del mundo, como Pekín.

El estudio. Los investigadores midieron las partículas finas llamadas PM 2,5, que son consideradas las más perjudiciales. Al ser mucho más finas, tienen la capacidad de llegar directamente a los pulmones y afectar la respiración y funcionamiento del manejo del aire en el cuerpo.

Aunque usted no fume, al estar cerca de personas que sí lo hacen, su salud se verá igualmente afectada. | ARCHIVO
Aunque usted no fume, al estar cerca de personas que sí lo hacen, su salud se verá igualmente afectada. | ARCHIVO

Esta medida es un estándar internacional para medir la contaminación ambiental en espacios abiertos y para medir la contaminación por tabaquismo en espacios cerrados, como viviendas, bares o restaurantes.

El explorar las partículas dentro de los pulmones también da una idea de cuán afectados están. Los expertos advierten de que el fumado afecta más que la contaminación ambiental, pues las partículas dañinas van más directo.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define que, para que un aire se considere saludable, la cantidad de partículas PM 2,5 debe ser menor a 10 por metro cúbico.

Cuando los investigadores midieron el nivel de partículas PM 2,5 en casas de fumadores, había niveles 10 veces mayores, en comparación con las de no fumadores.

Al medir la cantidad de partículas nocivas en los pulmones, los no consumidores que vivían con consumidores de tabaco, tenían niveles tres veces mayores a los de aquellos que no fuman, ni tienen fumadores cerca.

Los científicos destacaron que si los fumadores pasivos aplicaran medidas para restringir el fumado en el hogar, solo en el primer mes, sus niveles de partículas PM 2,5 descenderían en un 70%.

“El humo de segunda mano puede producir niveles muy altos de partículas tóxicas en su casa: mucho más altas que las experimentadas en ciudades contaminadas. Hacer de su casa un lugar libre de humo es la forma más eficaz de reducir el número dañino de partículas que usted inhala”, expresó en un comunicado de prensa Sean Semple, autor principal del informe.

En Costa Rica, un estudio de la Organización Mundial de la Salud halló que el 21,6% de menores de edad son fumadores pasivos.

Otro reporte, pero del 2012 publicado en la misma revista, señaló que los niños son más vulnerables al fumado pasivo.

“Los niños tienen mayor riesgo con el humo de segunda mano, pues respiran más rápido y su sistema inmunitario no está tan desarrollado”, citó la nota.