Adultos mayores que se ejercitan y tienen una dieta sana puntuaron mejor en pruebas de memoria

Por: Irene Rodríguez 21 marzo, 2015
Es mejor ejercitarse por periodos de 30 minutos al día o más, pero los buenos resultados se ven a partir de 15 minutos. | MARVIN CARAVACA/ ARCHIVO
Es mejor ejercitarse por periodos de 30 minutos al día o más, pero los buenos resultados se ven a partir de 15 minutos. | MARVIN CARAVACA/ ARCHIVO

Realizar actividad física (como caminar, trotar o practicar un deporte) al menos tres veces por semana y tener una dieta alta en frutas y verduras y baja en frituras, grasas y sal, no solo ayuda a mejorar la salud del corazón.

Un estudio del Instituto Karolinska, en Suecia, publicado en la revista The Lancet , señaló que los adultos mayores con tal estilo de vida protegen su memoria.

“Otras investigaciones ya habían mostrado vínculos entre la demencia y la dieta y el ejercicio, pero este es el primer reporte en establecer que programas para bajar el riesgo cardiovascular también protegen la memoria”, manifestó, en un comunicado de prensa, Miia Kivipelto, coordinador de la investigación.

Paso a paso. El Estudio de Intervención Geriátrica para Prevenir la Discapacidad Cognitiva tomó en cuenta a 1.260 personas, con edades entre 60 y 77 años.

Todos tenían el mismo riesgo de desarrollar demencia, según un examen previo que se les realizó para hacer la exploración de memoria, velocidad de respuesta y desarrollo mental.

A los participantes se les dividió en dos grupos: uno de ellos estuvo en un programa de dieta sana y ejercicio, mientras al otro solamente se le dieron consejos para mejorar su salud.

Luego de dos años de rutina supervisada, a todos se les hicieron pruebas de memoria y de habilidades mentales. Las personas que llevaban el programa de alimentación saludable y ejercicios tuvieron calificaciones un 25% más altas que las del otro grupo.

Los investigadores señalan que el siguiente paso es seguir a los participantes durante siete años más, para determinar si hubo prevención de alzhéimer u otro tipo de demencias.

La actividad física ya había sido vista como factor protector de demencia vascular. Un estudio publicado en el 2013 indicó que los adultos mayores que hacen ejercicio tenían mejor memoria.

Los científicos suponen que esto se debe a una sustancia llamada norepinefrina, que se libera con la actividad física. La sustancia es una “mensajera química” en el cerebro y juega un rol en la modulación de la memoria.