Según estudios recientes, el llamado licopeno, sustancia responsable del color rojo del tomate, es hasta diez veces más potenteque la vitamina E

 21 junio, 2014
El estudio confirma la creencia de que la dieta mediterránea, rica en tomate y aceite de oliva, es beneficiosa para la salud. | ARCHIVO
El estudio confirma la creencia de que la dieta mediterránea, rica en tomate y aceite de oliva, es beneficiosa para la salud. | ARCHIVO

Londres. EFE El tomate podría ayudar a prevenir y combatir enfermedades coronarias, revela un estudio elaborado por científicos de la Universidad de Cambridge.

De acuerdo con esa nueva investigación, divulgada esta semana, un poderoso antioxidante que se encuentra en los tomates podría aportar a la salud todos los beneficios que se le atribuyen a la dieta mediterránea.

Incluso, una ración diaria de salsa ketchup podría mejorar significativamente el funcionamiento de los vasos sanguíneos en pacientes con afecciones cardíacas.

Metodología. Para llegar a esas conclusiones, los participantes tomaron una píldora con un suplemento llamado Ateronon, que contiene siete miligramos de licopeno, la sustancia responsable del color rojo del tomate.

El licopeno es diez veces más potente que la vitamina E y estudios previos han demostrado que es más efectivo si se consume en forma de puré, como la salsa ketchup, o mezclado con aceite de oliva.

No obstante, los científicos de Cambridge consideran que es necesario hacer más estudios para demostrar que realmente funciona.

Existen evidencias que prueban que una dieta de estilo mediterráneo, rica en tomates y en otro tipo de frutas y verduras, más aceite de oliva, es beneficiosa para la salud.

Para llevar a cabo el estudio, una empresa dependiente de la Universidad de Cambridge, la Cambridge Theranostics (CTL), elaboró su propia “píldora de tomate”.

Luego vino la etapa de comprobar sus efectos y, para eso, un equipo de Cambridge reclutó a 36 voluntarios con enfermedades coronarias para someterlos a controles de salud. A todos ellos se les dio una píldora al día, ya fuera de tomate o de placebo.

Tras valorar los resultados del experimento, los investigadores detectaron una mejora significativa del flujo sanguíneo del antebrazo en aquellos que tomaron la píldora de tomate frente a los que recibieron el placebo, en quienes no se apreciaron diferencias.

“Todavía no podemos asegurar que logre reducir las enfermedades del corazón, pues faltan muchos experimentos para analizar los resultados con más cuidado”, manifestó el investigador Joseph Cheriyan en declaraciones a la BBC.

Científicos y chefs no logran ponerse de acuerdo en si el tomate es fruta o verdura. Por un lado, se considera fruta pues su crecimiento se da en un árbol y parte desde el ovario en la base de la flor. Además, este alimento lleva por dentro las semillas de la planta (al igual que la manzana, la naranja o las uvas, por ejemplo).

Sin embargo, por su sabor, que tiende más hacia lo salado, muchos especialistas en cocina lo catalogan como una verdura.

Fruta o verdura, nadie discute sus muchas bondades.

Esta no es la primera vez que se alaba el poder del tomate para la prevención de enfermedades. En el 2013, un estudio de la Universidad de Illinois sugirió que su ingesta también protegía contra el cáncer de próstata.

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