Dificultad para mantenerse en pie se reduce un 18% al ‘estar activos’

Por: Irene Rodríguez 28 mayo, 2014

Con la edad, las dificultades para estar de pie, caminar, mantener el equilibrio y realizar funciones básicas, empiezan a aquejar a varios adultos mayores.

Un estudio de la Universidad de Gainsville en Florida, con 1.635 personas entre los 70 y 89 años, demostró que esta condición podría evitarse con algo tan sencillo como un paseo diario por el parque durante unos 20 minutos.

La investigación, publicada ayer martes en la revista JAMA , señala que este ejercicio reduce en un 18% las posibilidades de perder la movilidad.

“La movilidad reducida en los adultos mayores es un factor de riesgo para enfermedades, depresión, hospitalización, discapacidad y muerte, por lo que tenemos que evitarla al máximo”, comentó Thomas Gille, autor del estudio, en un comunicado de prensa.

¿Cómo se hizo? Los investigadores reclutaron a 1.635 hombres y mujeres entre los 70 y los 89 años. Todos eran sedentarios; es decir, no realizaban ningún tipo de ejercicio físico regularmente.

Los participantes se dividieron al azar en dos grupos.

El primero fue sometido a un programa de actividad física de moderada intensidad. Este consistía en caminar a paso no muy rápido, pero constante.

El segundo grupo estuvo en un programa de educación para la salud donde daban sugerencias para alcanzar una vejez sana y exitosa.

El objetivo era determinar si la actividad física prevenía o retrasaba la falta de movilidad.

Al cabo de dos años, las personas que estaban en el primer grupo tenían un 18% menos de riesgo de perder su movilidad e independencia y podían caminar 500 metros sin necesitar ayuda o agitarse.

“Mantener la independencia en los adultos mayores es una prioridad tanto de salud pública como médica. Modificar el estilo de vida es clave para mantener esa independencia, que puede obtenerse con solo caminar un poco más por los alrededores de la casa”, manifestó el investigador.

Otros estudios han coincidido en las bondades del ejercicio a estas edades, además de mejorar las facultades mentales.

Un reporte publicado en enero pasado en la revista JAMA indicó que 15 minutos de ejercicio cardiovascular pueden ayudar a fortalecer la memoria de los adultos mayores desde la primera sesión.

Los científicos suponen que esto se debe a una sustancia llamada norepinefrina, que se libera al realizar actividad física. Esta es una “mensajera química” en el cerebro y juega un rol en la modulación de la memoria.