Por: Irene Rodríguez 9 septiembre, 2014

¿Cómo nace la investigación?

Nace de que teníamos estudios en otro tipo de plaguicidas y en otras poblaciones, y queríamos ver qué sucedía con esta población. Escogimos Matina porque está cerca de centros de plantación y seleccionamos a las embarazadas porque son una población más susceptible ante los efectos de estas sustancias.

¿Cuál es el impacto que podría tener esta sustancia tanto en la madre como en el feto?

En este momento solo nos concentramos en medir si hay cantidad de esta sustancia en la orina de la mujer, y así fue. Todavía debemos medir el impacto en la salud; es algo que, sin duda, debemos analizar.

”Le dimos seguimiento a casi todos los bebés y a sus madres después de su nacimiento, pero todavía debemos analizar muy bien estos datos; no puede llegarse a conclusiones así, a la ligera.

”Estudios en ratones han visto trastornos en las hormonas de la tiroides y cáncer de tiroides, pero no podemos asegurar que en estos casos será así; debe investigarse bien”.

¿Existe algún tipo de mujer que estuviera en riesgo de mayores niveles de ETU en su orina?

Las mujeres que vivían más cerca de las plantaciones, quienes trabajan allí y las que lavan su uniforme de trabajo presentaron mayores concentraciones de este compuesto.

¿Qué recomiendan?

Es vital revisar la regulación; no deben hacerse fumigaciones con muchísima frecuencia.