Intoxicación más común en el país es con acetaminofén

Por: Irene Rodríguez 10 septiembre
Automedicar el dolor puede traerle consecuencias serias a su salud digestiva.
Automedicar el dolor puede traerle consecuencias serias a su salud digestiva.

A todos nos ha pasado que, pese a no padecer migrañas frecuentes, más de una vez hemos sentido un dolor de cabeza que nos impide seguir funcionando normalmente. La reacción más común es ir al botiquín (o en su defecto a la farmacia o supermercado) o preguntar a quienes tenemos cerca por un analgésico.

Sin embargo, aunque esto pueda funcionarles a muchas personas, hacerlo puede tener consecuencias para su salud digestiva y hasta causar intoxicaciones.

"Cada caso es individual. La razón por la que a mí me duele la cabeza puede ser muy distinta a la de otra persona. Incluso, el motivo por el que tengo un dolor hoy puede ser muy diferente al motivo por el cual tuve dolor la semana pasada. Por eso, no siempre se necesita el mismo medicamento para tratar el dolor, y recurrir a usar cualquier cosa o decirle a alguien 'tomate esto' puede ser muy peligroso", comentó el médico cirujano Hernán Suárez.

Por ejemplo, añadió el especialista, ahora está muy de moda tomar diclofenaco. Se ve en varios medicamentos comerciales que se consiguen hasta en pulperías. Hasta el pulpero lo receta. Lo malo es que este componente en altas dosis puede causar gastritis, colitis y otros problemas digestivos.

A esto se le debe unir que hay personas que pueden ser alérgicas a uno o más de los ingredientes de un fármaco.

Otro error muy común es que si el dolor no se quita en menos de una hora las personas buscan aumentar la dosis. Esto fácilmente provoca intoxicaciones.

Datos del Centro Nacional de Intoxicaciones señalan que la acetaminofén es lo que provoca más envenanmientos en los costarricenses, cada año atienden cerca de 500 casos. Esto se debe principalmente a quienes toman sobredosis, pero también se ven casos donde el mal almacenamiento alteró las propiedades del fármaco al exponerlo a más temperatura o humedad y esto afecta.

"Lo importante es que seamos conscientes de que es un medicamento que tiene una dosis y no podemos sobrepasarla. El que usted vea acetaminofén hasta en las pulperías, no quiere decir que pueda comerlas como confites", aseveró en una entrevista anterior el médico general Esteban Arguedas.

Una alerta

El dolor en sí mismo no es un padecimiento, sino una señal de este.

"El dolor muchas veces es una alerta que nos indica que algo anda mal más allá. No es el mal en sí mismo, es la advertencia. Si nada más tomamos algo al calmar el dolor, podemos estar 'enmascarando' algo más", afirmó Suárez.

¿Qué hacer entonces? La recomendación de Suárez es aguantar el dolor hasta que se calme. Si este es muy fuerte o persiste mucho rato, sí es bueno consultar a un médico.

"Hay quienes dicen que si van a hacer fila al Seguro Social solo les dan ibuprofeno y es todo. Pero también es cierto que si el dolor tiene una causa más grave el médico podrá determinar si debe hacer otros exámenes", aseveró el médico.

"¿Hasta cuándo aguantar? Yo diría que si es un dolor abdominal o de tórax, mejor acudan al médico. O si ve que incrementa de una forma muy intensa y muy rápida, mejor busque ayuda de un profesional", añadió el médico cirujano.