Por: Irene Rodríguez 30 diciembre, 2015

Los anticuerpos que combaten al parásito Plasmodium falciparum , causante de la malaria, pueden ser clave en la obtención de una vacuna contra esta enfermedad tropical.

Así lo señala un estudio de la Universidad Svizzera Italiana, en Suiza, publicado en la revista Nature .

De momento, no existe una vacuna contra este padecimiento, y las que se encuentran en fase experimental, no han logrado sobrepasar ni siquiera el 35% de eficacia.

Para llegar a estas conclusiones, los científicos estudiaron el plasma de dos hombres de Kenia, infectados por malaria, e identificaron tipos específicos de células blancas, conocidas como clónicas B, las cuales producen anticuerpos que actúan contra las células afectadas.

La malaria es producida por parásitos del género Plasmodium que se alojan en el mosquito anofeles , el cual actúa como transmisor. | ARCHIVO
La malaria es producida por parásitos del género Plasmodium que se alojan en el mosquito anofeles , el cual actúa como transmisor. | ARCHIVO

Luego, insertaron fragmentos grandes de ADN dentro de las células del sistema inmunitario que generan los anticuerpos. Ellos comprobaron, después, que al entrar en acción con las células ya infectadas, se lograban “reparar” y la célula contaminada no se destruía, como normalmente ocurre cuando ellas se hallan contagiadas con la enfermedad.

No obstante, los autores de la investigación sugieren que aún debe estudiarse mucho para ver si dicho anticuerpo podría llevar a una vacuna. Este proceso debe cumplirse antes de diseñar el posible inyectable y de probarlo en animales y humanos.