Los llamados ‘box’ de ‘crossfit’, que suman más de 9.000 en el mundo, son una tendencia que crece y crece en Costa Rica. Se trata de entrenar en bodegas equipadas

Por: José Luis Rodríguez C. 26 julio, 2014
Entrenadores de esta disciplina, como Francisco Lara, compiten a escala internacional.
Entrenadores de esta disciplina, como Francisco Lara, compiten a escala internacional.

Cada día a las 6 p. m., la mercadóloga Sylvia Bermúdez, de 30 años, hace despertar su cuerpo dentro de una de las 23 cajas de ejercicio que existen en Costa Rica. Se les conoce como box de crossfit .

Estos lugares, que hoy suman más de 9.000 en el mundo, se ubican por lo general en “bodegas” o locales comerciales de dimensiones no muy amplias. En un sitio así arrancó Greg Glassman en el 2001, cuando inventó el crossfit mientras entrenaba a policías de California.

Según Manrique Sanabria, entrenador certificado para Crossfit , “la tendencia de los box surge porque así comenzó en Estados Unidos, donde hoy ya se realizan campeonatos mundiales”.

“En este momento, hay 23 box en el país, pero se debe tomar en cuenta que estas clases empezaron a impartirse en el 2011”, dijo Sanabria.

Fue justamente este coach , quien además es nutricionista y terapeuta físico, el primer tico en certificarse para crossfit, y hoy, tres años después, posee Cluster, una de las 23 cajas en Costa Rica.

Allí es donde Sylvia Bermúdez llega cada mañana a esculpir su cuerpo y a llevar la mente a límites que ella misma no conocía.

“Es muy bonito porque los WOD (siglas de work of day, el trabajo o la rutina del día) nunca son iguales. Voy a Cluster por salud y porque los programas son tan exigentes que lo motivan a uno a ir todos los días”, expresó Bermúdez.

A pesar de que fue Sanabria el primero en traer el crossfit a suelo tico, el lugar donde inicialmente se impartió dicha modalidad fue Crossfit Escazú, propiedad de Thomas Calvo.

“Cuando lo traje, fue por pasatiempo; era para probar un sistema nuevo de entrenamiento. Un día, Thomas Calvo me preguntó acerca del crossfit; le expliqué qué era y él fue a certificarse. Un mes después, hizo el gimnasio”, contó Sanabria, quien añadió que, por lo general, una clase de esta modalidad puede tardar una hora.

Equipados. Además de tener cuatro paredes y techo, un box de crossfit requiere un equipo especial para dar seguridad y buen servicio a sus visitantes.

La inversión inicial puede alcanzar los $30.000 (¢16 millones).

Entre lo necesario, está un piso antideslizante y una estructura multiuso (para hacer, por ejemplo, elevaciones con los brazos hasta llevar la barbilla a la barra); además, barras, discos, kettlebells (pesas rusas), bancas, cajones, y bolas medicinales y suizas, entre otros implementos.

Según Sanabria, en el crossfit , como en cualquier otro tipo de programa, se debe completar un período de calentamiento. “El protocolo de crossfit es de alta intensidad; es un deporte con el que se puede entrenar para muchas disciplinas, como fútbol americano, gimnasia y endurance (competencias de fondo)”, apuntó.

Sanabria agregó que los más atractivo del concepto de box es que se desarrolla un sentido de pertenencia a un grupo de entrenamiento. Algunos entrenadores de Cluster, como Maya Bird o Francisco Lara, compiten en la disciplina a escala internacional.

Hoy, a tres años de su arribo al país, son casi 2.200 personas quienes lo practican en alguno de esos 23 sitios certificados.