Este jueves se presentó un proyecto de ley ante la Asamblea Legislativa para investir al inmueble con esta categoría

Por: Silvia Artavia 19 octubre
Esta semana, el Teatro Nacional celebra 120 años de vida.
Esta semana, el Teatro Nacional celebra 120 años de vida.

Sumarse a la lista de símbolos patrios, junto a la bandera, el escudo y el yigüirro, es la pretensión de las autoridades del Teatro Nacional de Costa Rica, institución que este mes de octubre cumple 120 años de existencia.

Este jueves se presentó, ante el departamento de Participación Ciudadana de la Asamblea Legislativa, un proyecto de ley que promueve que se reconozca todavía más a esta estructura como un ícono de la identidad costarricense y que, además, se incluya en los planes de estudio del Ministerio de Educación Pública (MEP).

El documento Declaratoria del Teatro Nacional de Costa Rica como Símbolo Nacional del Patrimonio Histórico-Arquitectónico y Libertad Cultural fue entregado a los diputados por el director de esta casa promotora de arte, Fred Herrera.

Se trata de una iniciativa popular que fue acogida, inicialmente, por alrededor de 15 legisladores de distintas bancadas; los congresistas le otorgaron el número de expediente 20.560.

La firma de dicho documento se llevó a cabo en un acto realizado en la Sala de próceres, libertadores y libertadoras de América, ubicada en el edificio legislativo conocido como El Castillo Azul, en Cuesta de Moras, San José.

El acto fue presidido por Carmen Quesada, primera secretaria del Directorio Legislativo, y Juan Carlos Chavarría, director del departamento de Participación Ciudadana del Congreso.

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'Un peldaño más'

Pero, ¿qué diferencia haría la designación de símbolo patrio en una estructura que desde 1965 cuenta con los atestados de monumento nacional y patrimonio histórico y arquitectónico costarricense?

"El hecho de ser reconocido en la conciencia de nosotros como un símbolo, le da un peldaño más en la ambición que, sin lugar a dudas, desde su origen, tuvieron quienes lo construyeron, que era convertirlo en algo que perdurara", explicó Herrera.

Tal proyecto de ley ingresa a la corriente legislativa en un contexto en el que la administración del teatro está urgida por conseguir financiamiento por $31,6 millones para convertirlo en un sitio más seguro para los visitantes.

Las obras a las que se sometería la estructura consisten, a grandes rasgos, en dotarlo de un sistema contra incendios, proveerle una nueva instalación eléctrica y realizar mejoras sustanciales en la tecnología teatral, situada, especialmente, en el escenario.

En diversas ocasiones, el director del teatro había planteado la posibilidad de conseguir los recursos de la mencionada intervención mediante un préstamo facilitado por la Asamblea Legislativa.

Sin embargo, al ser consultado sobre si la designación del inmueble como símbolo nacional es un preámbulo para conseguir el financiamiento del Congreso, Herrera enfatizó que se trata de iniciativas distintas.

"Están relacionadas pero son independientes. Es una forma de establecer contacto con los diputados, porque a muchos no los conocía", aseveró.

Según dijo Herrera, desde hace un año, cuando fueron vislumbrando el costo económico que implicaría la remodelación de la joya arquitectónica, empezó a acercarse a los legisladores, para que conocieran de primera mano el porqué de la premura por la intervención.

Unos 15 diputados firmaron el proyecto de ley que busca convertir al Teatro Nacional en símbolo patrio.
Unos 15 diputados firmaron el proyecto de ley que busca convertir al Teatro Nacional en símbolo patrio.
Posible vía rápida

Carmen Quesada, primera secretaria del Directorio Legislativo, dijo que aunque a la firma del proyecto de ley se presentaron alrededor de 15 diputados, la idea es conseguir que lo acoja la mayoría.

Asimismo, la congresista aseguró que hay muchas probabilidades de que a la iniciativa se le dé trámite rápido dentro de la corriente legislativa.

"Esperaríamos que todas las fracciones, bancadas, el pueblo costarricense, aquí representado por nosotros los diputados, podamos llegar al consenso de darle una tramitación de vía rápida. Con esto, en pocos meses, incluso antes de salir nosotros, podría ser un proyecto de ley, y luego una ley de la República", explicó Quesada.

Los proyectos de ley pueden tardar de meses a décadas en la corriente legislativa. No obstante, dijo la diputada, la vía rápida es factible puesto que se trata de un asunto de iniciativa popular, que no tendría oposición por parte de los legisladores.

"Además, ya el Teatro Nacional es un símbolo nacional, aunque no tenga la formalidad como tal", concluyó la secretaria.

Justo esta semana, la icónica edificación, inaugurada en 1857, festeja diversas actividades en honor a su 120 aniversario.