Ministros de ambiente y representantes de gobierno ven en la implementación del tratado una oportunidad para desarrollar sus economías.

Por: Michelle Soto 23 mayo
La organización Greenpeace aprovechó el marco del VIII Diálogo Climático de Petersberg para abogar por el abandono del carbón como fuente de energía en Alemania.
La organización Greenpeace aprovechó el marco del VIII Diálogo Climático de Petersberg para abogar por el abandono del carbón como fuente de energía en Alemania.

Berlín, Alemania

La octava edición del Diálogo Climático de Petersberg llegó a su fin este martes con discursos contagiados por el espíritu de Talanoa, concepto promovido por la delegación de Fiji en pro de una conversación inclusiva y transparente.

"El Diálogo Climático de Petersberg ha evidenciado una solidaridad fuerte y multilateral en el tema de acción climática. El mundo está uniéndose para traer a la vida el Acuerdo de París. Más y más países entienden que la acción climática moderniza las economías. Políticas bien diseñadas y ambiciosas no frenan el crecimiento sino que lo impulsan", manifestó Barbara Hendricks, ministra de Ambiente de Alemania y anfitriona de la cita.

El Diálogo Climático de Petersberg es una cita anual organizada por el gobierno alemán desde 2010, después de la cumbre climática realizada en Copenhague (Dinamarca). Reúne a los ministros de ambiente de distintos países en la búsqueda de soluciones ante la amenaza del cambio climático.

En esta ocasión se hicieron presentes ministros y representantes de 36 países, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador y México. En esta oportunidad, Costa Rica no participó.

Aunque no fue tema de agenda, la incertidumbre sobre la posible salida de Estados Unidos del Acuerdo de París fue el "elefante blanco" que se instaló en la cita.

Bajo el mandato de Donald Trump, y a tan solo siete meses de haber entrado en vigor el Acuerdo de París, Estados Unidos está considerando abandonar este tratado internacional que pretende limitar el incremento de la temperatura por encima de los dos grados Celsius e idealmente a 1,5 grados Celsius. Esto a pesar de ser uno de sus impulsores, junto a China, y haberlo ratificado.

La decisión final podría ser anunciada en junio, durante la próxima reunión del G7 (grupo que reúne a los países con mayor Producto Interno Bruto) a efectuarse en Italia.

"Claro que queremos mantener a los americanos abordo", respondió Hendricks durante una conferencia de prensa.

De hecho, la delegación alemana mantuvo reuniones bilaterales con sus colegas estadounidenses con respecto a este tema, sin que esto implicara un compromiso de ninguna de las partes, según aclaró Hendricks.

"No habrá ningún acuerdo. Los Estados Unidos decidirán si siguen en el Acuerdo de París por su propia cuenta", declaró la ministra.

"En la Secretaría tenemos muy claro que tenemos 146 países que han ratificado el Acuerdo de París y este no solo está en vigencia sino que cobrando día a día más respaldo político, pero también a nivel de sociedad civil, empresas y autoridades subnacionales. La secretaria tiene un mandato claro de seguir adelante e impulsar el proceso y las acciones que los países puedan seguir.

"Claro que este es un tema (la posible salida de Estados Unidos) que seguimos con mucha atención y esperamos que Estados Unidos se mantenga en el proceso, es un socio importante en la comunidad internacional, pero también observamos los procesos internos con pleno respeto", dijo Patricia Espinoza, Secretaria Ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, en declaraciones dadas a La Nación.

El VIII Diálogo Climático de Petersberg también abordó los siguientes temas:

Países abogan por mantener el compromiso político: Las naciones participantes manifestaron su intención de seguir con el proceso de implementación del Acuerdo de París e incluso relacionarlo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Para ello, se apuesta al multilateralismo y la cooperación. Asimismo, los ministros y representantes admitieron que el cambio climático era un reto geopolítico que podría complicar procesos de desarrollo sostenible, paz y seguridad.

Preparación para próxima cumbre climática: En noviembre, Fiji tendrá a su cargo la edición 23.° de la cumbre climática (COP23) y Alemania le apoya en ello. Entre las metas que se plantea la presidencia de la COP23 está lograr acuerdos en cuanto a la estructura del manual de implementación del Acuerdo de París, el cual se estaría aprobando en 2018.

También, Fiji busca involucrar a actores de la sociedad civil para que impulsen la transición económica hacia sociedades bajas en carbono. Para ello, y como novedad, esta cumbre climática tendrá dos escenarios. La zona Bula donde se realizarán las negociaciones propiamente y la zona Bonn que se dedicará a iniciativas climáticas y proyectos.

Implementación del Acuerdo de París en lo doméstico: Los ministros concordaron en que el reto de implementar el Acuerdo de París está propiamente en los países. Si bien ya existen las contribuciones nacionalmente determinadas, una serie de metas que cada país formuló voluntariamente y según sus capacidades, ahora toca llevarlas a la acción.

Los representantes de gobierno están conscientes de que los compromisos actuales son insuficientes para mantener el incremento de la temperatura global por debajo de los dos grados Celsius e idealmente debajo de 1,5 grados Celsius. Para ello es necesario aumentar la ambición, por lo que es necesario trabajar en estrategias a largo plazo que permitan la transformación.

La acción climática es catalizador de crecimiento económico: La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) presentó un estudio cuya conclusión es que formular políticas que permitan reducir las emisiones de carbono y enfrentar los impactos del cambio climático conducirían a los países del G20, grupo que reúne a economías industrializadas y otras en desarrollo como México y Brasil, a incrementar en más de 2,8% su Producto Interno Bruto (PIB) al 2050.

Los ministros y representantes de gobierno socializaron los resultados de este estudio y muchos de ellos manifestaron que ven en la implementación del tratado una oportunidad para desarrollar sus países.

"El Acuerdo de París no solo es bueno para el clima sino también para las economías", concluyó Hendricks.