Por: Michelle Soto 12 julio, 2013
El botánico Luis Poveda plantó el primer árbol del arboretum que lleva su nombre.
El botánico Luis Poveda plantó el primer árbol del arboretum que lleva su nombre.
Etilma Morales, directora de ACOSA, y Juan José Jiménez, administrador de la Rerserva Forestal Golfo Dulce, acompañaron a los escolares y colegiales de la comunidad de bahía Chal quienes junto al botánico Luis Poveda inauguraron el arboretum.
Etilma Morales, directora de ACOSA, y Juan José Jiménez, administrador de la Rerserva Forestal Golfo Dulce, acompañaron a los escolares y colegiales de la comunidad de bahía Chal quienes junto al botánico Luis Poveda inauguraron el arboretum.

Con la siembra de 30 árboles correspondientes a 10 especies en peligro crítico de extinción, se inauguró el primer "museo de árboles" -técnicamente conocido como arboreto- en la Reserva Forestal Golfo Dulce, la cual se ubica en Osa.

Este arboreto lleva el nombre del botánico costarricense Luis Poveda, quien estuvo a cargo de sembrar el primer árbol junto a niños de la comunidad vecina de bahía Chal. Con ello, el Área de Conservación Osa (Acosa) -entidad que impulsó la iniciativa- quiso honrar la labor científica de Poveda.

Un arboreto (arboretum, en latín) es una plantación de árboles cuyos fines son educativos y científicos. En este caso, se sembrarán al menos cinco árboles de 100 especies que son catalogadas como prioritarias en cuanto a su conservación, ya sea porque sus poblaciones son reducidas o porque están en peligro crítico de extinción.

Con esta inciativa, Acosa pretende que el Arboretum Luis Poveda permita generar conocimiento sobre la flora de la península de Osa así como sensibilizar a las comunidades sobre la importancia de más de 800 especies de árboles existentes en 125.000 hectáreas de reserva.

El árbol de la especies Copaifera camibar, conocido como Camíbar, fue patrocinado por Eduard Valencia.
El árbol de la especies Copaifera camibar, conocido como Camíbar, fue patrocinado por Eduard Valencia.

Para constituir el arboreto, Acosa contó con el apoyo del botánico Reinaldo Aguilar, la Estación Biológica Los Charcos de Osa, el Herbario Juvenal Valerio de la Universidad Nacional (UNA), la Fundación Corcovado, la Fundación Saimiri, la Fundación Neotrópica y las organizaciones Ascona y Conservación Osa.

Cada uno de los árboles plantados cuentan con un padrino o madrina, cuyo aporte económico hará posible su mantenimiento. Asimismo, Acosa invita a otras personas y empresas a sumarse al proyecto con su patrocinio. Para ello, se puede escribir a: juan.jimenez@sinac.go.cr