En el 2015, la mayor parte del trabajo se centrará alrededor del lago

Por: Michelle Soto 7 abril, 2015
En febrero se instalaron cinco rótulos para identificar los senderos. Cada uno ofrece detalles de una especie y la identifica con su nombre común y su nombre científico. Asimismo, los rótulos incluyen un código de respuesta rápida (más conocido como QR) que permite conocer más sobre ese árbol. | CORTESÍA DE IMACORP
En febrero se instalaron cinco rótulos para identificar los senderos. Cada uno ofrece detalles de una especie y la identifica con su nombre común y su nombre científico. Asimismo, los rótulos incluyen un código de respuesta rápida (más conocido como QR) que permite conocer más sobre ese árbol. | CORTESÍA DE IMACORP

Hoy, el proyecto de rearborización de La Sabana empieza su quinto año y con ello se encuentra a tan solo 2.400 árboles de alcanzar su meta.

El objetivo es lograr una cantidad de 5.000 árboles nativos sembrados para el 2017, los cuales le devolverán la función ecológica a este parque urbano.

La Sabana consta de 64 hectáreas donde, en el 2011, había 6.498 árboles. El 97% de estos eran eucaliptos, pinos y cipreses, especies que no son propias de Costa Rica.

Esa es la razón por la que este parque urbano es pobre en términos de biodiversidad, ya que los animales no saben cómo utilizar estos árboles pues les son ajenos a su hábitat.

Para recuperar su función ecológica, La Sabana requiere tener 213 especies nativas.

Entre el 2011 y el 2014, se han logrado sembrar 2.600 árboles de 178 especies nativas, como ceiba, candelillo, ronrón, ojochillo, nazareno y guayacán real, entre otros.

El proyecto es impulsado por el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (Icoder), el Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio) y Scotiabank.

También se cuenta con el apoyo del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), el Ministerio de Justicia, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL) y Preserve Planet.

Al final del proyecto, previsto para el 2017, se pretende que los árboles nativos atraigan a 130 especies de aves e insectos .

“La idea no es solo que las aves pasen por La Sabana, sino que también vivan ahí. Este año está previsto un monitoreo para ver si anidan y así medir el impacto ecológico que está teniendo el parque”, comentó Randall García, director del INBio.

Quinto año. Para el 2015, el proyecto prevé la siembra de 683 árboles. Para ello, se contará con la colaboración de voluntarios que se organizarán en siete jornadas de trabajo, por realizarse entre junio y setiembre.

Los árboles provienen de los viveros ubicados en la Universidad para la Paz y el Centro Penitenciario La Reforma .

Este año se prevé terminar con la corta y siembra de árboles en la esquina noreste de La Sabana (frente a la Nissan), los alrededores de la piscina María del Milagro París y canchas deportivas, así como en el Estadio Nacional.

“La mortalidad de los árboles en el Estadio Nacional ha sido alta debido a un problema con hormigas zompopas; en contraste, en el resto del parque la pérdida ronda apenas el 1%”, detalló Randall García.

No obstante, el mayor esfuerzo se centrará en los alrededores del lago. Allí hay 932 árboles, de los cuales hay que sustituir 672 porque están enfermos.

Así lo determinó un estudio fitosanitario realizado por Félix Scorza y Luis Quirós, del Sinac. Este determinó que los eucaliptos alrededor del lago están siendo carcomidos por un hongo que los debilita y los hace caer, lo cual pone en riesgo a las personas.

Para intervenir ese sector, el proyecto ya cuenta con un decreto de conveniencia nacional , ya que el artículo 34 de la Ley Forestal (N.º 7.575) establece un anillo de protección de 50 metros alrededor de lagos y lagunas donde no se permite la corta de árboles.

“Ahorita va a ser mucho más evidente el cambio que está sufriendo La Sabana y por eso es importante recordarle a la gente que la sustitución se está haciendo porque los árboles están enfermos”, recalcó Rocío Zamora, de Scotiabank.

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