Superficie foliar se incrementó en el 40% de las regiones entre los años 1982 y 2015

Por: Michelle Soto 9 mayo, 2016
Al haber más dióxido de carbono, las plantas –como los árboles– generan más hojas para capturarlo mediante la fotosíntesis. | ARCHIVO
Al haber más dióxido de carbono, las plantas –como los árboles– generan más hojas para capturarlo mediante la fotosíntesis. | ARCHIVO

La superficie del planeta es más verde que hace 33 años, según un nuevo estudio que analizó imágenes satelitales de la superficie foliar (hojas) de la Tierra.

El estudio, publicado en la revista científica Nature Climate Change, calculó que la biomasa verde de las hojas aumentó en el 40% de las regiones entre 1982 y 2015, mientras que en el 4% se notó una pérdida de vegetación.

Según los científicos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales, con sede en España, ese “enverdecimiento” se debe –en un 70%– al efecto de fertilización que ejerce el dióxido de carbono acumulado en la atmósfera.

Al existir más dióxido de carbono, las plantas generaron más hojas para capturarlo mediante el proceso de fotosíntesis.

Otras razones del “enverdecimiento” enumeradas por los científicos son cambio climático (8%), nitrógeno atmosférico (9%) y cambios de usos del suelo (4%).

“Este gran aumento de verdor puede tener la capacidad de cambiar los ciclos del agua y del carbono a nivel global”, resaltó Josep Peñuelas, autor del estudio.

No tan positivo. Anteriormente, otras investigaciones habían identificado que las plantas eran capaces de almacenar cada vez más dióxido de carbono desde la década de 1980.

“Con este estudio hemos podido atribuir el ‘enverdecimiento’ del planeta al aumento de los niveles de dióxido de carbono atmosféricos provocado por el consumo de combustibles fósiles”, manifestó Peñuelas en un comunicado de prensa.

Gracias a una mayor captura del gas mediante la fotosíntesis, las plantas ayudaron a frenar el incremento en la concentración de dióxido de carbono, pero eso no significa que hayan removido el acumulado en la atmósfera.

“A pesar de esta mayor cantidad de hojas, el cambio climático y sus consecuencias son un hecho”, advirtió Peñuelas.

“El efecto fertilizante del dióxido de carbono cada vez es menor a medida que las plantas van aclimatándose a este aumento o echan de menos otros recursos necesarios para su crecimiento como el agua o los nutrientes, sobre todo el fósforo”, agregó.