23 diciembre, 2015
Un árbol de Navidad se refleja en un charco en la plaza Roja de Moscú, Rusia, hoy, 23 de diciembre de 2015. Los rusos celebran la Navidad, la principal festividad religiosa de la Iglesia Ortodoxa Rusa, 13 días después del 25 de diciembre.
Un árbol de Navidad se refleja en un charco en la plaza Roja de Moscú, Rusia, hoy, 23 de diciembre de 2015. Los rusos celebran la Navidad, la principal festividad religiosa de la Iglesia Ortodoxa Rusa, 13 días después del 25 de diciembre.

SEATTLE, Washington

Un patrón climático anormal asociado parcialmente al fenómeno de El Niño ha modificado el invierno a lo largo de Estados Unidos durante una semana de mucha actividad de viajes por la temporada navideña, con calor tipo primaveral en el noreste, un riesgo de tornados en el sur y tanta nieve en el oeste que incluso laderas para esquiar han estado sobresaturadas.

Navidad sin nieve. A diferencia de una típica Navidad, meteorólogos pronostican que Nueva York registrará una temperatura de alrededor de 18 grados Celsius (65 Fahrenheit) el día de la festividad, varios grados más que en Los Ángeles.

Las condiciones benignas han ayudado a que campos de golf en New England tengan bastante actividad, pero el patrón viene con un costo abrupto para centros de esquí, que han cerrado, y para esquiadores en áreas remotas que confrontan riesgos de avalanchas.

Y muchos estadounidenses se quejan que sencillamente no se siente que sea la temporada navideña sin el aire frío. "Ha sido una gran temporada de nieve hasta ahora desde las Montañas Rocosas a las cumbres más altas en la Cordillera de las Cascadas y las sierras del norte, y ha sido totalmente opuesto en la costa este", dijo Bob Oravec, principal meteorólogo del Servicio Nacional de Meteorología.

Grandes partes del país están gozando de temperaturas superiores al promedio, especialmente al este del Mississippi y a través de las Planicies del Norte. Se espera un calor récord la víspera de Navidad a lo largo de la costa este, señaló Oravec.Él atribuye el crédito —o la culpa— a un fuerte patrón del fenómeno El Niño: el calentamiento de las aguas superficiales en el Océano Pacífico cerca del ecuador.

Eso ayudó a empujar aire caliente del oeste hacia el este a través del país y mantuvo a raya el aire frío del Ártico, agregó.En el noroeste del Pacífico y California, los efectos de El Niño aún no han golpeado realmente. Son vistos normalmente de enero a marzo, y las fuertes lluvias y nevadas en la región probablemente no están asociadas al fenómeno, dijo Nick Bond, climatólogo del estado de Washington.

Aún se pronostica que el invierno en el noroeste del Pacífico será más seco de lo normal, así que la serie de tormentas que arrojaron este mes 30 centímetros de nieve (un pie) en las Cascadas y saturaron las zonas de nieve más allá de lo normal, fueron útiles, señaló.

Al llegar el verano, agricultores y salmones por igual contarán con esa nieve derretida.

 Vista del árbol de Navidad sin nieve instalado junto al Kremlin, en Moscú, Rusia, este 23 de diciembre de 2015. Los rusos celebran la Navidad, la principal festividad religiosa de la Iglesia Ortodoxa Rusa, 13 días después del 25 de diciembre.
Vista del árbol de Navidad sin nieve instalado junto al Kremlin, en Moscú, Rusia, este 23 de diciembre de 2015. Los rusos celebran la Navidad, la principal festividad religiosa de la Iglesia Ortodoxa Rusa, 13 días después del 25 de diciembre.

También Rusia está templado. Los rusos están disfrutando de un invierno inusualmente templado, causando asombro para una población acostumbrada a temperaturas gélidas en esta etapa del año.

Las temperaturas van por los 7 grados centígrados (45 grados Fahrenheit) en Moscú. Aunque difícilmente se puede decir que 7 grados centígrados es una ola de calor, es un fenómeno inusual para una ciudad donde las temperaturas pueden llegar a los 6 grados centígrados bajo cero (21 grados Fahrenheit) en diciembre.

El fenómeno de este año rompió el récord establecido en 1936. Para muchos rusos, las temperaturas cálidas van en contra del carácter nacional. Tanto así que el presidente de la cámara baja del parlamento, Sergei Naryshkin, se vio obligado a prometer que habrá un invierno de verdad. "Habrá nieve, eso se los prometo. Habrá nieve para el 30", dijo Naryshkin el lunes.

"La gente me dice que este es un invierno como el que hace en Europa y que eso es bueno, pero yo digo, no, no, esto no es un invierno ruso" , se quejó Maria Arbuzova, una mujer retirada que estaba haciendo compras cerca de la Plaza Roja de Moscú.

Moscú es una ciudad que celebra el invierno y no lo considera un sufrimiento.Varias pistas de patinaje y de esquí están cerradas debido al clima templado. Un tobogán de hielo erigido cerca del Kremlin también está sin funcionar. "No estoy muy contento con este clima" , dijo un hombre disfrazado de Ded Moroz, el equivalente ruso de Santa Claus, y quien sólo se identificó como Anton.

Pero las cosas podrían cambiar pronto. Los meteorólogos pronostican que regresarán las temperaturas bajo cero el sábado o el domingo.

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