Entradas para ticos estarán entre ¢500 y ¢4.000; mayoría en ¢1.000

Por: Michelle Soto 9 mayo, 2014
El Parque Nacional Volcán Poás es una de las áreas silvestres protegidas más visitadas en el país, tanto por turistas nacionales como por extranjeros. Su tarifa para costarricenses no varió y quedó igual en ¢1.000 mientras que la de extranjeros subió en $5: ahora cuesta $10. Las entradas para foráneos van desde los $5 a los $18 según el parque por visitar. | ARCHIVO.
El Parque Nacional Volcán Poás es una de las áreas silvestres protegidas más visitadas en el país, tanto por turistas nacionales como por extranjeros. Su tarifa para costarricenses no varió y quedó igual en ¢1.000 mientras que la de extranjeros subió en $5: ahora cuesta $10. Las entradas para foráneos van desde los $5 a los $18 según el parque por visitar. | ARCHIVO.

Si visita un parque nacional a partir de agosto y le cobran un poco más, no se preocupe, es que se ajustaron las tarifas de ingreso a las áreas silvestres protegidas.

Esto con el objetivo de mejorar la situación financiera del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), pero sin gran perjuicio para los visitantes.

A partir de ese mes, para los ticos, las tarifas variarán a ¢500 por caminar en el cerro Tortuguero, hasta ¢4.000 para ver los crestones del Chirripó. En la mayoría de los parques, reservas y refugios, la entrada quedó en ¢1.000.

A manera de compensación, el decreto definió que el ingreso para costarricenses sea gratuito todos los segundos miércoles de mes.

Las tarifas para extranjeros sufrieron un incremento de entre $2 y $10 para quedar, por ejemplo, en $18 por recorrer el Chirripó.

La excepción es el Parque Nacional Isla del Coco, cuya tarifa aumentó $25 y ahora será una única para todo visitante; costará $50.

El nuevo tarifario se promulgó por decreto Nº 38295-Minae, el cual fue publicado el 30 de abril en el diario oficial La Gaceta y entrará en vigencia en tres meses.

Novedades. En este nuevo tarifario, la novedad es que no se aplicó un porcentaje único sino que decreta tarifas diferenciadas según los servicios que se ofrecen y la infraestructura turística existente.

“En parques donde hemos hecho inversiones, consideramos aumentos mayores y en otros casos decidimos no aumentar del todo porque no pudimos hacer mejoras”, explicó la ex viceministra de Ambiente, Ana Lorena Guevara.

Así funciona para 46 áreas silvestres protegidas. Para el resto, rige una tarifa de ¢1.000 para nacionales y de $5 para extranjeros.

Ahora, y en la mayoría de los casos, el turista llega a la caseta de guardaparques y allí cancela su entrada. Esto será diferente para Corcovado, Isla del Caño y Chirripó; para visitarlos, será necesario reservar y cancelar el monto de entrada a través de un depósito bancario.

El decreto también dispone un cobro diferenciado para quienes deseen entrar a las áreas silvestres protegidas con fines de investigación y filmación, tanto si son extranjeros como nacionales.

En el caso de los científicos que realizan estudios previamente autorizados por Sinac, las tarifas van desde $5 diarios por una estadía de tres meses, hasta $15 diarios por permanecer un año. La excepción será para investigadores que hacen trabajos pedidos por el Sinac o colaboren con la institución en el manejo de la biodiversidad.

Por otro lado, quienes planeen realizar filmaciones con fines científicos, educativos o turísticos deberán cancelar una tarifa diaria de $300 y si el propósito es comercial, la tarifa sube a $1.000 diarios.

Los anclajes de embarcaciones y amarizaje de hidroaviones también se cobrarán.

Fondos pro conservación. Según Guevara, desde hace 10 años que no se aumentaba el monto por entrar a las áreas silvestres protegidas.

“Ante una situación financiera compleja en la cual lo que se tiene apenas alcanza para pagar planilla y lo operativo, pensamos que este ajuste es necesario”, señaló.

Todo el dinero recaudado por ingresos a parques, reservas y refugios será depositado en el Fondo de Parques Nacionales.

“El cobro de entrada es una forma de apoyar los esfuerzos que hace el país por conservar 169 áreas silvestres protegidas”, comentó la exviceministra.

Este ajuste en el tarifario le permitirá al Sinac percibir ¢3.000 millones más al año.

“Ese dinero podrá invertirse en la parte operativa, como dotar a los guardaparques de armas decentes y en hacer mejoras en la infraestructura de atención de los turistas, como senderos y baños”, destacó Guevara.

A partir de este nuevo esquema, el Sinac podrá llevar centros de costos separados por concepto de conservación y, de atención al turismo.

“A futuro, las nuevas tarifas permitirán crear una fórmula automática de aumento año con año para que esto sea sostenible en el tiempo”, apuntó Guevara.