Prohiben caza de la especie de ballenas jorobadas que visita el país.

Por: Michelle Soto 1 abril, 2014
Esta imagen captada por la organización Sea Shepherd muestra 3 ballenas enanas o minke en una embarcación de origen japonés, Nisshin Maru. | AP
Esta imagen captada por la organización Sea Shepherd muestra 3 ballenas enanas o minke en una embarcación de origen japonés, Nisshin Maru. | AP

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) ordenó ayer a Japón detener temporalmente el otorgamiento de permisos de caza científica en Antártida, hasta que renueve su programa de investigación.

Tampoco podrá cazar las 50 rorcuales ( Balaenoptera physalus ) que tenían previstas, ni las 50 ballenas jorobadas ( Megaptera novaeangliae ). Estas últimas son las que visitan las aguas costarricenses con motivos de reproducción y su observación genera ingresos directos por $600.000 (unos ¢330 millones) a familias de comunidades como bahía Ballena y Drake, en Osa.

“La evidencia no deja en claro que el diseño del programa y su puesta en marcha tiene una relación razonable con los objetivos descritos”, declaró Peter Tomka, juez eslovaco que presidió el panel.

El panel de 16 jueces, quienes votaron 12 votos a favor y cuatro en contra, argumentó que Japón no puede justificar científicamente la cantidad de ballenas enanas o minke ( Balaenoptera acutorostrata ) que deseaba cazar (850 por año) a través del programa denominado JARPA II.

Así, este fallo judicial dio la razón a Australia, país que interpuso la denuncia en el 2010.

Contexto. Según las autoridades australianas, Japón habría cazado más de 10.000 ballenas desde 1988.

“Sin duda pienso que con esto no veremos cazar ballenas en el océano Antártico en nombre de la ciencia”, dijo Peter Garrett, exministro de Ambiente de Australia y quien presentó la demanda ante el tribunal de Naciones Unidas.

“Como Estado respetamos el imperio de la ley y como miembro responsable de la comunidad global, Japón obedecerá la orden de la corte”, dijo Noriyuki Shikata, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón.

Shikata expresó que su país “ lamenta y está profundamente decepcionado” por la decisión.

Los fallos de la Corte de La Haya son vinculantes. Esto significa que los países no pueden apelarlos.

Moratoria. Desde 1986, la Comisión Ballenera Internacional (CBI) estableció una moratoria a la caza comercial de ballenas y solo la permite por motivos de autoconsumo en caso de poblaciones aborígenes y bajo programas de investigación.

La restitución de la caza comercial enfrenta cada dos años, durante las reuniones de la CBI, a los países balleneros (Islandia, Noruega y Japón) con las naciones conservacionistas (reunidos en el Grupo de Buenos Aires, al cual pertenece Costa Rica).

Japón posee un segundo programa científico, aunque pequeño, en el norte del océano Pacífico.

Islandia y Noruega aún cazan ballenas con fines comerciales.