Desde el jueves 23 de noviembre, una exhibición con elementos sensoriales e información científica acerca la isla a los costarricenses.

Por: Monserrath Vargas L. 24 noviembre

Surcar los cielos y explorar las profundidades del océano cercanas a la Isla del Coco; tocar con sus manos la arena de este paraíso único, ubicado en el Pacífico de América, y observar cómo transcurren allí el día y la noche, son posibilidades que pocos costarricenses han tenido y tendrán.

A pesar de su lejanía, 532 kilómetros de la costa del país para ser exactos, quienes se acerquen al Museo Nacional a partir del jueves 23 de noviembre y hasta el 19 de agosto del 2018 emprenderán una verdadera “Travesía por la Isla del Coco”.

Esta maqueta, fabricada por medio de corte digital, ofrece proyecciones de lo que sucede durante un día en la Isla del Coco, desde la mañana, hasta la noche. Fotos: Eyleen Vargas.
Esta maqueta, fabricada por medio de corte digital, ofrece proyecciones de lo que sucede durante un día en la Isla del Coco, desde la mañana, hasta la noche. Fotos: Eyleen Vargas.

La exhibición, organizada por el Centro de Investigación de Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) y el Museo +UCR abre sus puertas para celebrar el 40 aniversario de la isla como Parque Nacional y los 20 años de declaratoria de este sitio como Patrimonio de la Humanidad.

La muestra pretende cerciorarse de que cada uno de los visitantes se vincule con la isla de manera emocional.

“Hay una tendencia en los últimos años, que dice que los seres humanos recordamos más emotivamente que intelectualmente. Entonces, se ha venido creando una nueva corriente de exhibiciones que trata de integrar al máximo la experiencia sensorial y crear una emoción, porque por medio de eso la gente llegará a la información”, comentó Eduardo Faith, encargado de diseño y producción museística.

Por esa razón, además de fotografías del libro Isla del Coco de Ojalá Ediciones —producido por el investigador Jorge Cortés, del Cimar y el fotógrafo Luciano Capelli— y de numerosas investigaciones científicas, la muestra ofrece novedades sensoriales.

Tecnología aliada

La fascinación que los costarricenses ya de por sí sienten por este lugar, se trata de reforzar con ayuda de una maqueta.

“Las curvas de nivel que tiene, son las curvas de nivel reales de la isla levantadas por el Cimar. Esa información fue digitalizada en 3D y el modelo fue producido en el Fab Lab o Laboratorio de Fabricación de la Universidad Véritas, por medio de corte digital”, explicó Faith.

Esta maqueta se complementa con video mapping, una técnica en la que tres proyectores de video de muy alta resolución se encargan de exhibir, sobre la misma, “la experiencia de un día en la Isla del Coco, desde la mañana hasta la noche, con aguacero incluido, porque es muy lluviosa. Además, se observan especies marítimas moviéndose alrededor de la isla de forma natural”, concluyó Faith.

La muestra cuenta también con un espacio acogedor que incorpora sillones puffs frente a una pantalla de ocho metros de ancho por tres de alto. Ahí sentado, el visitante podrá “planear” sobre la isla y conocer el Cerro Yglesias, su punto más alto, y hasta “bucear” en las profundidades oceánicas, gracias a audiovisuales que estuvieron a cargo del equipo de Miguel Imbach.

Sobrevolar la isla o sumergirse en sus aguas son dos de las posibilidades que ofrece este espacio de proyección audiovisual. Fotos: Eyleen Vargas.
Sobrevolar la isla o sumergirse en sus aguas son dos de las posibilidades que ofrece este espacio de proyección audiovisual. Fotos: Eyleen Vargas.

La experiencia sensorial se completa con una cajita llena de arena, no de cualquier tipo, sino arena de la isla que se puede tocar, “ una de las primeras acciones que uno hace al llegar allá”, comentó Faith.

El recorrido va más allá, según explica Eugenia Zavaleta, coordinadora del Museo +UCR.

“Con esta exposición queremos acercar a los costarricenses y a los extranjeros, para que conozcan la riqueza de la isla en cuanto a diversidad, también económica y políticamente. Hay una serie de paneles que explican desde su fauna terrestre, su riqueza marina, su historia geológica”, afirmó.

Un gran laboratorio

Las investigaciones del Cimar se reflejan en muchos de los paneles y según Zavaleta uno de los principales retos es hacer ese material ameno, agradable, y sobre todo “democratizar la información”, para que la pueda consumir desde un niño, a una persona de edad avanzada.

La historia geológica de la Isla, su flora, fauna, clima y belleza natural se reflejan en la muestra. Fotos: Eyleen Vargas
La historia geológica de la Isla, su flora, fauna, clima y belleza natural se reflejan en la muestra. Fotos: Eyleen Vargas

El investigador del Cimar, Jorge Cortés resaltó que la isla es importante para el país por muchas razones, una de ellas es que es un laboratorio.

“Aunque es uno de los lugares más estudiados, cada vez que vamos encontramos algo nuevo”, aunque reconoció que no resulta barato viajar allá..

Cortés afirmó que está convencido de que, una de las razones por las cuales tantísimos turistas vienen a Costa Rica es porque el país hace investigación científica y la publica.

“Yo sueño es que con la parte marina demos a conocer este país, al punto igual que con la terrestre y que la gente empiece a interesarse. Ya con la isla hemos tenido algunas expediciones y se han estado filmando algunos fenómenos porque se ha publicado sobre eso”, concluyó Cortés.