Por: Michelle Soto 13 marzo, 2015
Grupos ambientalistas y ciudadanos se reunieron frente a las oficinas del Ministerio de Ambiente (Minae) para manifestar su descontento en cuanto al aprovechamiento del recurso tiburón. | JORGE ARCE
Grupos ambientalistas y ciudadanos se reunieron frente a las oficinas del Ministerio de Ambiente (Minae) para manifestar su descontento en cuanto al aprovechamiento del recurso tiburón. | JORGE ARCE

Manifestantes pidieron ayer explicaciones a las autoridades del Ministerio de Ambiente (Minae) por autorizar la exportación de 239 kilogramos de aletas de tiburón martillo. Luego se dirigieron a la Asamblea Legislativa.

Las especies de tiburón martillo común (Sphyrna lewini) y tiburón martillo liso (Sphyrna zygaena), cuyas aletas conformaban el cargamento que se exportó en enero, están incluidas en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (Cites).

Si bien esta inclusión en el Apéndice II no prohibe el comercio de tiburón martillo, sí lo regula.

Para ello, los países firmantes del tratado internacional -como Costa Rica- deben contar con un dictamen de extracción no perjudicial (DNP), instrumento de carácter técnico y científico que garantiza que esa comercialización no perjudica la supervivencia de la especie, e incluso establece cuotas de aprovechamiento para no reducir las poblaciones a un estado crítico.

Además, el DNP contempla la trazabilidad del producto pesquero desde que se descarga en muelle hasta que se exporta, para así asegurarse de que sea el mismo.

Costa Rica aún no cuenta con DNP. Se prevé que el instrumento estará listo en unos seis meses.