Por: Michelle Soto 9 febrero, 2015
Como parte de su programa educativo, INBioparque tiene una granja, donde Emanuel Smith jugó con las cabras. | MELISSA FERNÁNDEZ
Como parte de su programa educativo, INBioparque tiene una granja, donde Emanuel Smith jugó con las cabras. | MELISSA FERNÁNDEZ

El Instituto Nacional de Biodiversidad (INBio), al dedicarse a la investigación, tenía en sus manos una colección de insectos, plantas y otros organismos.

“Cuando las escuelas de por aquí se dieron cuenta de –porque empleábamos gente de la comunidad– que había colecciones, entonces, empezaron a traer a chiquitos a verlas y pedirnos que les explicáramos”, relató Rodrigo Gámez, presidente y fundador de INBio.

No obstante, esa alta visitación ponía en riesgo a la colección, ya de por sí frágil y, representaba un problema de logística, en un espacio pequeño.

Al ver el interés de los niños, Gámez y su equipo pensaron en crear un parque dedicado a la educación ambiental, que sirviera para popularizar el conocimiento sobre biodiversidad, de forma entretenida.

El próximo 10 de febrero, INBioparque cumple 15 años. Más de 1,5 millones de personas han caminado por sus senderos.

Los mayores usuarios de INBioparque son los costarricenses. “El 60% de la visitación corresponde a familias y un 20% a estudiantes”, dijo Gámez.

“Aprovechamos las vacaciones para traer a las nietas. Es la primera vez que vengo, siempre habíamos escuchado de los eventos que hacen y me parece un lugar lindo. Las chiquillas están felices”, comentó Geraldine Campos, vecina Turrialba.

Ana Elena Cañas, quien vive en San Francisco de Dos Ríos, lo frecuenta desde niña y ya, como adolescente, agradece lo que aprende en cada visita.

“Aquí uno encuentra muchas cosas relacionadas con la biodiversidad, sin necesidad de ir muy largo”, manifestó Cañas.

También, INBioparque se posicionó como rincón verde en medio de la ciudad.

Marco Antonio Vargas y su familia son visitantes asiduos del parque. “Es bonito venir a caminar, ver la vegetación y los animales que andan sueltos”, comentó.

Alba Calvo fue, por primera vez, al parque el jueves. “A él (su nieto) le gustan mucho los animales y nos habían dicho que aquí podía ver cabras. Bueno, la experiencia ha sido regular. Le hace falta más animales”, dijo.

INBioparque se ubica en Santo Domingo de Heredia. La dirección es 400 metros norte y 250 metros oeste de la estación de servicio Delta.

El horario de atención durante vacaciones es, todos los días, de 9 a. m. a 5:30 p. m. (último ingreso a las 4 p. m.). En horario escolar, solo abre de viernes a domingo en el mismo horario.

Para nacionales y residentes, la tarifa es de ¢4.150 adultos y ¢2.900 niños. Para extranjeros, el precio de la entrada es de $25 adultos y $15 niños.

Para más información, puede llamar al teléfono 2507-8107 o visitar el sitio www.inbioparque.com