Por: Michelle Soto 21 noviembre, 2015

Ginebra, Suiza

Los especialistas sugieren que el cambio climático está impulsando a los osos a hacer cosas no antes vistas para logar supervivencia. | ARCHIVO
Los especialistas sugieren que el cambio climático está impulsando a los osos a hacer cosas no antes vistas para logar supervivencia. | ARCHIVO

La población de osos polares, amenazados por el calentamiento global, a causa del deshielo del casquete polar ártico, disminuirá en los próximos 35 y 40 años más de 30%, alertó la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Los expertos estiman que hay entre 22.000 y 31.000 osos polares en el mundo (Estados Unidos, Canadá, Noruega, Groenlandia y Rusia), según la UICN, que actualiza regularmente sus informes sobre flora y fauna amenazadas en el mundo.

Según esta organización, los estudios muestran que "existe una fuerte probabilidad de que se registre una disminución de más de 30% de la población de osos polares en los próximos 35-40 años", por la pérdida de su hábitat a causa del calentamiento climático, la mayor amenaza para la supervivencia de esta especie.

Según la UICN, estudios recientes demuestran que el deshielo del casquete polar ártico, y por ende también en islas e islotes, se produce más rápidamente que las previsiones realizadas a partir de la mayoría de los modelos climáticos.

Además, los osos polares dependen de las zonas heladas para acceder a sus presas. Un periodo de cinco meses o más sin hielo provocaría un ayuno más prolongado para la especie, lo que es susceptible de causar una infertilidad creciente o la hambruna en ciertas regiones.

Según previsiones recientes, vastas extensiones del archipiélago ártico canadiense no contarán con hielo durante más de cinco meses al año hacia fines del siglo XXI. En otras partes del Ártico, este umbral de cinco meses podría alcanzarse a mediados del siglo actual.

El aumento de las temperaturas en la región también puede afectar a los hábitats y aumentar la incidencia de enfermedades en especies que son presas habituales de los osos polares, como las focas, lo que agrava los riesgos para éstos.

"Los efectos del cambio climático van más allá de esta especie emblemática y representan una amenaza que nuestro planeta nunca conoció en el pasado", afirma la directora general de la UICN, Inger Andersen, en un comunicado.

Además del deshielo, la contaminación, la prospección de recursos y las modificaciones de los hábitats debido a actividades humanas también representan amenazas potenciales. La explotación petrolífera en el Ártico, por ejemplo, provoca varios peligros en la región, como las mareas negras.

La lista roja de la UICN comprende actualmente 79.837 especies repertoriadas, de las cuales 23.250 están amenazadas de extinción. Los osos polares son condiderados como "vulnerables".