Actividad pesquera podría resultar afectada si camarón se come larvas

Por: Michelle Soto 12 abril, 2015

La voz de alerta la dieron los pescadores de Barra del Colorado, en el Caribe, quienes avisaron a los guardaparques sobre la presencia de un camarón cuyo tamaño supera a los crustáceos nativos de la zona.

Se trata del camarón tigre ( Penaeus monodon ), una especie asiática utilizada en acuicultura, que puede llegar a medir 33 centímetros (cm).

“Este es el primer reporte para Costa Rica. Otros países, como México y Guatemala, ya la habían reportado. Los pescadores de Barra del Colorado dicen que están viendo este camarón desde hace dos años”, comentó Ana María Monge, coordinadora de investigación del Área de Conservación Tortuguero (ACTO), que forma parte del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).

Los guardaparques, en coordinación con los pescadores locales, se dieron a la tarea de capturar algunos especímenes, los cuales fueron llevados a la Universidad Nacional (UNA) con el objeto estudiarlos.

Estos análisis los llevó a cabo el biólogo Jorge Alfaro de la Estación, de Biología Marina de la UNA, quien no solo identificó la especie, sino que comprobó que las hembras ya tienen desoves en la citada zona del Caribe.

Aunque los camarones que se hallaron en Barra del Colorado no superan los 8 cm, en otras naciones se han llegado a observar individuos de 31 cm (México), 28 cm (Estados Unidos) y 29 cm (Cuba).

“Los encontrados en Barra del Colorado fueron de 8 cm, ya que las recolectas se hicieron en zonas cercanas a la costa y a poca profundidad, donde los individuos que se encuentran, aún son jóvenes”, explicó Damián Martínez, coordinador del Proyecto de Consolidación de Áreas Marinas Protegidas del Sinac-PNUD-GEF.

“Si llegan a alcanzar ese tamaño, es porque consumen mucha energía (proveniente del alimento), por lo que el impacto en el ecosistema puede ser significativo”, agregó Martínez.

En Barra del Colorado, el camarón tigre podría estar alimentándose de larvas de peces y otros camarones, impidiendo que estas se desarrollen y, con ello, se afectaría a las pesquerías.

Las comunidades de esta zona dependen de la pesca deportiva y de la artesanal.

Especie exótica. El camarón tigre es originario de la zona Indo-Pacífico (sector occidental). Está presente en países como Japón, Filipinas, Vietnam, Indonesia, Australia, Tailandia, India, Tanzania y Sudáfrica, entre otros.

Llegó al continente americano por mano humana, ya que es utilizado en acuicultura, principalmente en Venezuela, Brasil y Hawái (Estados Unidos).

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la producción mundial de camarón tigre para cultivo se calcula en 676.000 toneladas al año.

Sin embargo, por alguna razón aún desconocida, la especie pasó de la acuicultura al medio silvestre, adaptándose y convirtiéndose en invasora.

Eso tiene una implicación ecológica. Las especies invasoras suelen perjudicar a las nativas, compitiendo con ellas por alimento y espacio.

Muchas veces, la especie exótica se alimenta de las nativas, disminuyendo así sus poblaciones.

Esto no solo podría dejar sin pesca a las comunidades, sino que también se impactaría al turismo porque al acabar con la fauna local, se propician ambientes monótonos.

Además, como este no es su hábitat, no tienen depredador natural, por lo que se favorece su propagación y colonización de otras áreas geográficas.

Una situación similar la vive el Caribe sur con el pez león .

Aparte del tema de biodiversidad, el camarón tigre representa una amenaza a la salud del ecosistema marino.

“Esta especie ha sido susceptible a una variedad de infecciones bacterianas, fúngicas y virales, incluyendo el virus del síndrome de la mancha blanca (WSSV, por sus siglas en inglés), lo cual podría causar enfermedades a los camarones nativos o de cultivo”, advirtió Martínez.

Ciencia para la acción. Para Martínez, aún se requieren más estudios científicos para conocer sobre la especie, cómo se distribuye en Barra del Colorado y el impacto que está generando.

Esa información serviría para sustentar decisiones de manejo.

“Es recomendable desarrollar una estrategia de atención de esta especie invasora, de la misma manera como se ha realizado, en conjunto con autoridades del Sinac y la asociación de pescadores locales, con el pez león en el Caribe sur”, señaló Martínez.

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