Felino llegó en diciembre del 2011 al centro de rescate Las Pumas, tras ser decomisado por las autoridades a un sitio turístico

Por: Michelle Soto 8 marzo

Miravalles, así se llama el nuevo recinto donde el puma Bruno pasa sus días en el centro de rescate Las Pumas, en Guanacaste.

El felino llegó a ese lugar hace poco más de cinco años, tras ser decomisado por las autoridades a un sitio turístico. En el 2016 se lanzó una campaña para recolectar fondos y poder mejorarle sus condiciones de vida.

Ahora Bruno cuenta con 224 metros cuadrados para explorar, tiene a su disposición una pileta en donde puede refrescarse, árboles a los que puede subir y tarimas colocadas a diferentes altitudes.

El nuevo sitio tuvo un costo de $15.000 (unos ¢8,28 millones). De ese monto, la Fundación Hagnauer (administradora del centro de rescate) aportó una parte (unos $5.000) y el resto se obtuvo gracias a las donaciones realizadas por personas particulares así como por tres empresas: Star Box de Costa Rica, Motiva Implants y Globeleq Mesoamerica Energy.

Si bien el viejo recinto donde vivía Bruno era amplio, ya tenía 20 años de construido y se encontraba deteriorado.

Según Esther Pomareda, bióloga del centro de rescate, actualmente se está trabajando para dotar al recinto de mayor cobertura vegetal. Esto permitirá ambientarlo lo más similarmente posible a un bosque, con el fin de reducirle el estrés ocasionado por el cautiverio.

"Ha estado tranquilo, en realidad le encanta. Lo ha explorado mucho. Tiene tarimas en diferentes altitudes y las ramas conectan por arriba y por abajo, lo cual favorece que camine mucho", dijo Pomareda.

Esta es una de las medidas de enriquecimiento ambiental que permiten estimular al felino para evitar el estrés. Miravalles será redecorado cada cierto tiempo con este fin.

Más detalles de esta historia

Actualmente, Bruno tiene seis años. En diciembre del 2011 fue decomisado por las autoridades a un sitio turístico que lo tenía como atracción en Aguas Claras de Upala. El animal fue apresado desde cachorro, pues a su madre la mataron por depredar animales domésticos.

Al estar en contacto con humanos por tanto tiempo, el felino presentaba un comportamiento de mascota y eso impidió liberarlo. Desde entonces, vive en el centro de rescate Las Pumas.