24 junio
Una conferencia de prensa recibió a los recién llegados en el aeropuerto de Schoenefeld, cerca de Berlín.
Una conferencia de prensa recibió a los recién llegados en el aeropuerto de Schoenefeld, cerca de Berlín.

Berlín, Alemania

El vuelo Lufthansa 8415 que aterrizó este sábado 24 de junio en Berlín, procedente de Chengdu, llevaba a bordo pasajeros muy especiales: dos pandas a los que espera una carrera de estrellas pero también de "embajadores" de China en Alemania.

La hembra Meng Meng, o Pequeño Sueño, y el macho Jiao Qing, Pequeño Tesoro, arribaron a la capital alemana a las 12 mediodía (4 a. m. de Costa Rica), tras más de 12 horas de vuelo desde su China natal.

Los dos pandas gigantes, que pronto cumplirán 4 y 7 años, respectivamente, serán acogidos con gran pompa: en el aeropuerto esperan el alcalde de Berlín, el embajador de China y una nube de periodistas.

La hembra, Meng Meng o Pequeño Sueño, pronto cumplirá los cuatro años.
La hembra, Meng Meng o Pequeño Sueño, pronto cumplirá los cuatro años.

La primera salida pública de los dos nuevos inquilinos del zoológico de Berlín está prevista solamente para dentro de diez días, en presencia de la canciller Angela Merkel y del presidente chino Xi Jinping, antes de la apertura de la cumbre del G20 en Hamburgo.

El viaje a Berlín de esos dos animales, considerados como tesoros nacionales en China, constituye un nuevo episodio de la "diplomacia de los pandas" instaurada por Pekín para mantener buenas relaciones con otros países. China ya ha enviado a estos embajadores especiales a unos 12 países.

Ejemplares "alquilados"

El zoológico de Berlín, que va a pagar cada año un millón de dólares (casi ¢600 millones) por el "alquiler" de estos pandas durante 15 años, ha preparado minuciosamente el largo viaje de los mamíferos, considerados de la familia de los osos.

Jiao Qing o Pequeño Tesoro, el macho, está próximo a cumplir los siete años.
Jiao Qing o Pequeño Tesoro, el macho, está próximo a cumplir los siete años.

Los animales "sienten la presurización", explica el veterinario jefe del zoológico Andreas Ochs, que realiza el viaje. Por ello se ha pedido a los pilotos que esta vez despeguen y aterricen más suavemente que de costumbre.

En el zológico de Berlín, los dos animales –que hasta ahora no se han conocido– tendrán a su disposición un "túnel del amor", lejos de las miradas y de los teléfonos inteligentes para retozar en paz. Pero tendrán que darse prisa: la hembra panda sólo es receptiva al macho de 24 a 48 horas por año.

Curiosa, Meng Meng investigó lo que había del otro lado de su contenedor.
Curiosa, Meng Meng investigó lo que había del otro lado de su contenedor.
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