17 noviembre, 2014

Washington

Un virus es el responsable de la muerte masiva y hasta ahora misteriosa de estrellas de mar en la costa oeste de Estados Unidos y México desde inicios de 2013, según reveló un equipo de científicos.

Fue gracias al estudio de ejemplares como los que hay en el Museo de Historia Natural del condado de Los Angeles que los expertos pudieron resolver este enigma, explicaron los investigadores en un trabajo publicado en los anales de la Academia Estadounidense de las Ciencias (PNAS).

El microbiologista Ian Hewson de la Universidad Cornell (estado de Nueva York, norte) y otros científicos pudieron identificar al asesino de estrellas de mar: se trata de un densovirus asociado a equinodermos, llamado "Sea Star Associated Densovirus".

Las muestras analizadas en varios museos de historia natural comprueban que el virus estaba presente, aunque en menor medida, desde hace al menos 72 años.

Había sido detectado por primera vez en estrellas de mar muertas y conservadas en 1942, luego en 1980, en 1987 y en 1991.

El virus que ataca a las estrellas de mar es muy agresivo: les provoca pérdida de sus miembros y posteriormente, la muerte.
El virus que ataca a las estrellas de mar es muy agresivo: les provoca pérdida de sus miembros y posteriormente, la muerte.

La investigación sugiere que la enfermedad alcanzó una magnitud epidémica debido a una superpoblación de estrellas de mar, cambios medio en el medio ambiente o incluso una mutación del virus.

Este agente patógeno también puede ser transportado por corrientes marinas, lo que puede explicar su rápida propagación.

Al menos 20 especies de estrellas de mar son afectadas por el mal, tanto en la costa como en cautiverio, desde el sur de Alaska hasta Baja California en México.

Los síntomas más comunes son lesiones superficiales blancas que se extienden rápidamente, seguido por un ablandamiento del animal y el desmembramiento de su cuerpo antes de la muerte en unos pocos días.

Se cree que esta muerte masiva (la tasa de mortalidad alcanza el 95%) tendrá un fuerte impacto en el ecosistema costero, dado que las estrellas de mar son depredadores importantes, algunas de las cuales se alimentan con crustáceos y caracoles de mar, entre otros.

Las larvas de estrellas de mar también son un componente importante del plancton, la base de la cadena alimentaria en los océanos