Por: Michelle Soto 17 mayo

Berlín, Alemania

Los científicos del Observatorio Mauna Loa de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) alertan que la concentración de dióxido de carbono volvió a alcanzar una cifra récord esta semana y a tan solo un año de haberse sobrepasado las 400 partes por millón (ppm) de forma permanente.

Temperatura del planeta en el 2016.
Temperatura del planeta en el 2016.

Precisamente, este lunes 15 de mayo se registraron 411,27 ppm de dióxido de carbono en la atmósfera.

Este es uno de los gases de efecto invernadero (GEI), los cuales ayudan a mantener al planeta a una temperatura habitable, pero que en grandes concentraciones impiden que escape la radiación a la atmósfera, lo que termina provocando el calentamiento global.

"Por ejemplo, el 5 de mayo se alcanzaron 410,14 ppm. Eso equivale a dos vatios por metro cuadrado de irradiación adicional", explicó Stefan Rahmstorf del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático con sede en Alemania.

Ese aumento en la concentraciones de los GEI se viene dando desde la Revolución Industrial, cuando se empezó a utilizar masivamente los combustibles fósiles como fuente de energía. En 1750, la concentración de dióxido de carbono era de 280 ppm. Cuando el Observatorio Mauna Loa, ubicado en Hawái (EE. UU.), inició con sus mediciones era 315 ppm en 1958.

En el 2016, se sobrepasaron las 400 ppm de forma permanente. Este fue el primer año que los niveles de dióxido de carbono no disminuyeron con el cambio de estación de verano a otoño en el hermisferio norte.

Usualmente, durante el verano, la vegetación que crece se encarga de reducir los niveles de dióxido de carbono, siendo setiembre el mes cuando se marca el punto más bajo. Eso no ocurrió en el 2016.

¿Qué se espera para 2017?

Ya superado el fenómeno de El Niño, que se vivió en 2015 y 2016, se espera que el incremento en la concentración de dióxido de carbono sea menor en el 2017, aunque siempre se prevé que esté por encima del promedio.

"Dado que las condiciones de El Niño terminaron a mediados de 2016, se espera que el sumidero de carbono vuelva a su magnitud habitual. Sin embargo, los sumideros de carbono (vegetación) solo compensan el 50% de las emisiones derivadas de actividades antropogénicas (quema de combustibles fósiles, deforestación, etc.), por lo que el dióxido de carbono en la atmósfera sigue aumentando anualmente", señaló la Oficina Meteorológica de Reino Unido en un comunicado.

De hecho, esta entidad científica europea prevé que mayo cierre con 410 ppm como promedio mensual y de continuar a este ritmo, es probable que se superen las 450 ppm en las próximas dos décadas.

Según Carl-Friedrich Schleussner, asesor científico de Climate Analytics, se necesitarían entre 430 y 480 ppm para que la temperatura promedio del planeta se incremente dos grados Celsius y entre 580 y 720 ppm para que suba tres grados Celsius.