Se regula esta actividad en sitio y la comunidad se compromete a vigilar

Por: Michelle Soto 19 julio, 2015

Con boyas y postes, la comunidad de Costa de Pájaros, en el golfo de Nicoya, demarcó un área de pesca responsable que le permitirá aprovechar el recurso y, a la vez, se comprometió a darle protección y vigilancia.

La señalización servirá para alertar a otras comunidades sobre la ubicación de esta zona, ya que allí existen regulaciones específicas como categoría de pesca, tipo de artes, así como tallas de captura permitidas.

De hecho, esta área se rige por un plan de ordenamiento pesquero elaborado por los mismos pescadores, con apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (Incopesca), la Universidad Nacional (UNA) y el Servicio Nacional de Guardacostas (SNG).

La Asociación de Pescadores Pro Recuperación de Recursos Marinos y Pesca Responsable se encargó de instalar las boyas y postes en coordinación con Incopesca, el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), la Capitanía de Puerto, la Fundación MarViva y la empresa Soluciones Marinas.

Esto se dio en el marco del proyecto Golfos, del Sinac, que es financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial a través del Banco Interamericano de Desarrollo (FMAM/BID) y ejecutado por MarViva.

Desde 2009, Incopesca puede declarar áreas de pesca responsable y así involucrar a las comunidades en la gestión de estas. | MARVIVA PARA LN
Desde 2009, Incopesca puede declarar áreas de pesca responsable y así involucrar a las comunidades en la gestión de estas. | MARVIVA PARA LN

Pesca responsable. Esta área de pesca responsable, que mide 1.056 hectáreas, fue establecida en mayo del 2014 por el acuerdo AJDIP/182-2014 de la Junta Directiva de Incopesca.

Allí se permite la pesca comercial con cuerda de mano y no se pueden utilizar trasmallos o redes de arrastre artesanales (más conocidas como rastras).

Se autoriza el desarrollo de proyectos acuícolas de moluscos, camarón y peces, siempre y cuando estos no interfieran con las actividades de pesca. También se avalan proyectos turísticos orientados a la pesca artesanal.

La comunidad se comprometió a realizar un monitoreo biológico de especies marinas de interés comercial y otros estudios, como una forma de medir el impacto de este esfuerzo.

Esa información es clave para sustentar la toma de decisiones que aseguren la sostenibilidad de los recursos en el largo plazo.

Julio Jurado, director ejecutivo del Sinac, destacó que el Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), como ente rector del uso sostenible y conservación de la biodiversidad del país, es el que se encarga de impulsar iniciativas para favorecer la extracción sostenible de recursos marinos.

“Por ello se ha trabajado con comunidades locales y grupos de pescadores en el golfo de Nicoya y el Pacífico sur para que las actividades sean más amigables con el ambiente y, a la vez, su calidad de vida sea mejorada”, añadió.