Por: Michelle Soto 17 septiembre, 2016
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La comunidad de bahía Ballena , ubicada en Osa, trabaja arduamente en prepararse para cuando el Parque Nacional Marino Ballena decida otorgar la atención turística bajo la figura de concesión por servicios no esenciales.

“Necesitamos diferenciarnos y la concesión nos ayudaría con eso, aparte de que nos garantizaría la operación y eso nos protegería como comunidad”, comentó Fernando Gutiérrez, de la Asociación de Guías de Bahía Ballena (ASOGUIBA).

Este tipo de concesión está contemplada en la Ley de Biodiversidad y consiste, a través de un proceso de licitación pública, que organizaciones brinden servicios dentro de parques nacionales como administración de parqueos y guiados.

“Esta figura, por un lado, desahoga a los guardaparques para que se dediquen a la conservación y por otro, permite darle una oportunidad a las comunidades aledañas a parques nacionales; pero al ser un concurso público, cualquiera puede participar”, explicó Guisselle Méndez, del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac).

Asimismo, la concesión permite generar ingresos para el área silvestre protegida. Según Méndez, cada cartel de licitación define cuál será el canon.

A la fecha, solo se le ha concedido esa figura al Consorcio Aguas Eternas que opera en el Parque Nacional Chirripó .

No obstante, otras comunidades han mostrado interés y, aunque el Sinac aún no ha convocado a concurso público, bahía Ballena adelanta la tarea.

“Las tres organizaciones estamos uniéndonos para apostar por la concesión de servicios no esenciales. La meta es ganarla para así seguir garantizando la sostenibilidad”, Julio Badilla de la Asociación de Operadores de Turismo en el Parque Nacional Marino Ballena (ASOTU). | ALBERT MARÍN
“Las tres organizaciones estamos uniéndonos para apostar por la concesión de servicios no esenciales. La meta es ganarla para así seguir garantizando la sostenibilidad”, Julio Badilla de la Asociación de Operadores de Turismo en el Parque Nacional Marino Ballena (ASOTU). | ALBERT MARÍN

Preparativos. Aprendiendo de la lección de Chirripó , las tres organizaciones de bahía Ballena conformarán un consorcio.

“Estamos en un proceso para pasar de asociaciones individuales a conformar una empresa grande”, dijo Guerrero.

Eso quiere decir que ASOGUIBA, la Asociación de Operadores de Turismo en el Parque Nacional Marino Ballena (ASOTU) y la Asociación de Desarrollo Integral de Uvita (ADI) centralizarán sus servicios, lo cual los llevará a diseñar un plan de negocios común y mejorar la operación.

“Este proyecto nos beneficia en que mejoraremos en la parte organizativa. Nos permite tener control de los tours y la capacidad de carga”, comentó Julio Badilla de ASOTU.

De hecho, las tres organizaciones construyen la que será su nueva sede. Esta tendrá planta de tratamiento y se instalarán filtros de agua para que los turistas puedan rellenar sus botellas para así ir eliminando el plástico.

Asimismo, la comunidad quiere retribuir al área silvestre protegida y por eso, sus planes contemplan mejoras en las instalaciones del parque nacional.

“No solo se trata que nosotros estemos bien, sino que los guardaparques también lo estén”, subrayó Guerrero.

Las tres organizaciones que se dedican a turismo en bahía Ballena, en Osa, pretenden diversificar su oferta para así disminuir la presión sobre las ballenas y delfines. El 90% de la economía local se mueve gracias a los tours de avistamiento de cetáceos. | ALBERT MARÍN
Las tres organizaciones que se dedican a turismo en bahía Ballena, en Osa, pretenden diversificar su oferta para así disminuir la presión sobre las ballenas y delfines. El 90% de la economía local se mueve gracias a los tours de avistamiento de cetáceos. | ALBERT MARÍN

Diversificarse. Una de las apuestas de las organizaciones es diversificar su oferta turística e involucrar a otros vecinos.

Aparte de avistamiento de ballenas y delfines, se brindarán caminatas de observación de aves y visitas a cataratas, incluso paseos históricas donde se relatará la historia del pueblo.

También se ofrecerán otras opciones de esparcimiento como tours de buceo y snorkeling , clases de surf, rapel , paseos en cuadraciclo y recorridos geológicos por las formaciones rocosas.

“Estamos diversificando para disminuirle la presión a las ballenas. El próximo año vamos a empezar con nuevos horarios para que no hayan tantos botes en el agua. Nos estamos autoregulando”, manifestó Guerrero.

Esas regulaciones se enmarcan en el Sea Star System , un sello de buenas prácticas promovido por Fundación Keto.

“Tratamos de operar de la forma más sostenible posible para tener ballenas por muchos años y nuestras familias se vean beneficiadas”, destacó Badilla.

Asimismo, y a través del proyecto BID Turismo , los líderes comunales se involucraron en el diseño del plan de turismo del Parque Nacional Marino Ballena.

“Eso nos ha permitido visualizar las muchas opciones que hay y que antes no las veíamos”, dijo Guerrero.