La atención de un médico veterinario es indispensable en todos los casos

 23 abril
Al huir de los cazadores o los incendios forestales, especies como venados resultan afectadas por atropellos. | UNA PARA LN
Al huir de los cazadores o los incendios forestales, especies como venados resultan afectadas por atropellos. | UNA PARA LN

Envenenamientos, atropellos y hasta agresiones a machetazos: son múltiples los riesgos a los que se exponen animales domésticos en condición de calle, como perros y gatos, y algunas especies silvestres.

Un episodio reciente lo protagonizó Palomo, un perro que apareció sin piel en Cartago, el domingo 16 de abril, y que falleció el tres días más tarde.

Los veterinarios que lo atendieron todavía no confirman si se trató de una agresión o de un accidente.

¿Qué hacer si nos encontramos un animal herido o, peor aún, si involuntariamente, somos nosotros los causantes del hecho? La principal recomendación de los especialistas es llevar al herido a un médico veterinario de inmediato.

Sin embargo, hay otras algunas consideraciones por tomar en cuenta, justo en el momento del incidente.

Sofía Herra, propietaria de la empresa AMO Probienestar Animal, manifestó que lo primero es valorar el entorno, es decir, preguntarse cuán segura será la acción de rescatar al animal en problemas.

Si se trata de un perro o de un gato lastimado en carretera, evalúe la afluencia de vehículos y piense si podría resultar peligroso cruzar la calle.

También tome previsiones si la circunstancia se produce en un ambiente menos urbano, con una especie salvaje o venenosa como una serpiente.

¿Qué hacer en el momento?
¿Qué hacer en el momento?
En el sitio

Cuando se deba manipular la mascota o especie, lo óptimo es que lo haga un especialista. No obstante, si el tiempo apremia y debe realizarlo usted mismo, cuide su integridad y la del animal.

Muchos animales siempre tenderán a morder al acercárseles, no solo debido al dolor por el impacto, sino al estrés generado por este, comentó Rubén Rodríguez, presidente de la Federación Canina de Costa Rica (ACAN).

Por eso, es importante mantener un contacto mínimo, así como contar con implementos de restricción física, si el tamaño e instintos del animal auxiliado lo permiten.

En ese caso, resultan útiles una manta –para envolverlos si se muestran muy agresivos– y un bozal –para evitar mordeduras y, por ende, el contagio de rabia, si se trata de un perro–.

Puede improvisar un bozal con un cordón o una tira, dándole vuelta en el hocico del perro y atándola en la parte de atrás de la cabeza.

Si el animal tiene las vías respiratorias cerradas o hay vómito o secreciones, no coloque este dispositivo, pues podría provocar asfixia. Tampoco lo haga si la mascota o especie presenta lesiones en el tabique nasal, porque se cerrará la única vía de respiración que tiene.

Observe y analice el cuerpo del animal. Movilícelo lo menos posible, sobre todo si observa partes del cuerpo en posiciones anormales. Por ningún motivo trate de colocar esas partes en su posición original. Tampoco toque las fracturas.

Traslado y refugio

 Llegado el momento de trasladar el animal, lo mejor es colocarlo sobre una tabla o dentro de una jaula transportadora. De esa forma, se garantiza que el convaleciente no se lastime más con sus propios movimientos.

 El desplazamiento debe ser lo más seguro y lo menos estresante posible. Si lo transporta en su vehículo, evite llevar la radio a gran sonido.

Además, maneje con precaución, pues cada frenazo brusco puede causarle dolor al animal.

Si se lo lleva para su casa mientras llega la atención del veterinario, acondicione un lugar caliente, donde la mascota tenga agua y comida.

Cuando se trate de un perro atropellado que viene de la calle, evite que el alimento contenga mucha proteína, porque esto puede ocasionarle diarrea.

Si no está acostumbrado a este y lo que recibe son sobras de comida, estas no deben estar muy condimentadas ni tener mucho caldo o sustancia.

Se recomiendan los líquidos con azúcar, para restablecer la glucosa de la mascota.

Vigile que el animal pueda orinar y defecar bien, así como el estado general de sus huesos y músculos.

Si en su casa tiene perros, trate de mantener al rescatado lejos de sus mascotas, para evitar contagios de parásitos como garrapatas.

Entes responsables

Pese a que los dirigentes y rescatistas coinciden en que el responsable de atender animales domésticos accidentados es el Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa), esta entidad aseguró que no está en condiciones de hacerlo.

“El Senasa, desafortunadamente, no cuenta con clínica veterinaria ni con capacidad presupuestaria para atención de los animales heridos en carretera”, aclaró la entidad en un correo electrónico contestado por la oficina de prensa.

En esa misma respuesta, el ente recalcó que su ámbito de acción se limita a atender denuncias por maltrato, peleas de perros, mordeduras, casos de acumuladores de animales, crueldad y gestión de poblaciones caninas y felinas.

Si se trata de una especie silvestre, se debe acudir al Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae).

El país está dividido en áreas de conservación; entonces, según el lugar donde se reporte la especie herida o golpeada, se debe llamar a un número distinto.

En caso de denuncias sobre cacería, tráfico, trasiego o tenencia de animales, comuníquese al 1192.

Incluso el Cuerpo de Bomberos atiende ciertos casos, sobre todo cuando intervienen animales salvajes. El número telefónico es el 2547-3700.

Tome en cuenta que si se decide por llevar al animal a un centro de rescate o refugio, este debe contar con los permisos de Senasa, tales como el espacio adecuado y un regente veterinario quien dé seguimiento a todos los animales refugiados.

Asimismo, considere que estos sitios cobran un monto para recibir al nuevo inquilino.