Lugareños tienen posiciones encontradas

Por: Hugo Solano 4 junio

Seis palmeras con alturas entre 27 y 30 metros, que tenían aproximadamente un siglo de estar donde luego se construyó el Liceo Mauro Fernández, en Tibás, fueron cortadas este fin de semana.

La dirección del centro educativo dio la orden y contrató a personal privado que con una grúa, motosierras y demás equipo cortó las añosas palmeras reales.

Hace unos 15 días una rama golpeó en la pierna a un estudiante y aunque no fue grave, la Cruz Roja lo trasladó a curación a un centro médico. En otra ocasión fue un motociclista el que casi pierde el equilibrio por la caída de una rama, dijo Dennis Barrantes, guarda del liceo.

Además de los estudiantes, que a diario pasan por ahí, el peligro es para las casas del frente o para las mismas aulas del colegio, ya que cuando hay tiempo ventoso eran un peligro, manifestó el guarda del colegio.

"Antes de tener una demanda millonaria por algún daño, era preferible cortarlas", dijo.

Los vecinos también se expresaron así al considerar que cuando las palmeras fueron plantadas el terreno era de cafetales, pero luego se urbanizó el sitio y las palmas pasaron a ser una amenaza.

"De todos los vecinos, soy la que más he llorado por las palmeras, pero me consta que constituían un peligro". Así resumió lo acaecido Flor de María Ramírez Ureña, de 81 años, quien desde hace 72 años vive frente a ellas.

Recuerda que cuando llegó a vivir ahí, en 1945 ya las palmeras estaban sembradas. Era una finca de café y las calles eran trillos. Poco después, en 1958 se fundó el colegio que era pequeño, pero luego fue creciendo y las palmeras quedaron dentro de su terreno.

Añadió que esa finca era de Pedro Saborío y dijo que, según lo que le contaban sus familiares, esas palmas fueron sembradas hace más de 100 años.

Este domingo muchos exalumnos del colegio, como Víctor Ulloa Meléndez, graduado en 1983, se llevaron para su casa trozos de las enormes palmeras como recuerdo.

"Eran parte de la cultura del Mauro, pero desde que yo era alumno vi caer hojas y siempre se había dicho que era un peligro; sin embargo, da lástima verlas en el suelo y uno piensa que va por el mismo camino, algún día le tocará".

Otro vecino, identificado como Wilser Alvarado Gómez, lamentó la acción porque dice que en 20 años de vivir ahí no vio que afectaran y dijo que eran un punto de referencia. "Cuando uno daba la dirección decía, ahí por las palmeras", acotó.

Mario Martínez Badilla, encargado de cortarlas, afirmó que la mayoría de las personas que pasan están de acuerdo. "Los que no viven cerca de ese peligro son los que querían dejarlas", afirmó.

Añadió que algunos troncos estaban sobre hormigueros y otros troncos estaban huecos.

Este lunes, cuando los estudiantes vuelvan a clases, de las palmeras que vieron todas las generaciones previas solo quedará el recuerdo.