El estudio sugiere que podría tomar mucho menos carbono de lo que se pensaba anteriormente para hacer que la temperatura global llegue a niveles considerados inseguros por los científicos.

Por: Carolina Ruiz Vega 2 diciembre, 2013
A pesar del aumento de emisiones, la estabilidad de la temperatura global en los últimos 15 años se debe al enfriamiento cíclico del Pacífico. | ARCHIVO
A pesar del aumento de emisiones, la estabilidad de la temperatura global en los últimos 15 años se debe al enfriamiento cíclico del Pacífico. | ARCHIVO

San José

Aún si las emisiones de dióxido de carbono se detuvieran ahora, la presencia de este gas en la atmósfera de la Tierra haría que el planeta se continuara calentando durante cientos de años, afirma un estudio dirigido por la Universidad de Princeton y publicado en la revista Nature Climate Change.

El estudio sugiere que podría tomar mucho menos carbono de lo que se pensaba anteriormente para hacer que la temperatura global llegue a niveles considerados inseguros por los científicos.

El trabajo de los investigadores contradice el consenso científico que existe y que indica que la temperatura global se mantendrá constante o disminuirá si las emisiones fueran reducidas a cero.

La diferencia, dicen estos investigadores, es que los estudios anteriores no tomaron en cuenta la reducción gradual en la capacidad de los océanos para absorber el calor de la atmósfera.

En este modelo, los científicos vieron que, una vez detenidas las emisiones, la Tierra alcanzó una temperatura de 0,37º C superior, que se mantuvo por los siguientes 400 años, explicaron en el sitio de la universidad.

Los expertos sobre el cambio climático estiman que las temperaturas globales no deberían incrementarse más de 2º C por encima de los niveles preindustriales pues más allá de ese límite la alta temperatura interferiría peligrosamente con el sistema climático.

A la fecha, la temperatura ha aumentado 0,85º C.

Lograrlo que la temperatura no aumente más de 2º C requeriría que las emisiones de carbono acumuladas permanezcan por debajo de los 1.000 millones de toneladas previstos y se limiten a 750 millones de toneladas de carbono.