Por: Michelle Soto 11 junio
A este tiburón se le bautizó con el nombre de Sylvia en honor a la oceanógrafa y exploradora residente de National Geographic Society, Sylvia Earle.
A este tiburón se le bautizó con el nombre de Sylvia en honor a la oceanógrafa y exploradora residente de National Geographic Society, Sylvia Earle.

Con el fin de conocer sus movimientos entre las islas del Pacífico Oriental Tropical, biólogos colocaron marcas acústicas a cinco tiburones martillo en Isla del Coco.

Al primero de ellos, marcado en el sitio conocido como Roca Sucia, se le bautizó con el nombre de Sylvia en honor a la oceanógrafa y exploradora residente de National Geographic Society, Sylvia Earle, quien formaba parte de la expedición científica.

"Esperamos que el rastreo de los movimientos de Sylvia, a lo largo del siguiente año, genere la información científica requerida para justificar la creación de una ruta migratoria protegida (nombrada como Migravía) para las especies altamente migratorias que realizan movimientos hacia otras islas del Pacífico Tropical Oriental como Galápagos en Ecuador y Malpelo en Colombia", comentó Randall Arauz de la organización Fins Attached Marine Research and Conservation.

La expedición científica a Isla del Coco contó con la participación de investigadores de las organizaciones Fins Attached, Mission Blue, CREMA-Costa Rica y Ocean First Institute.

Rastreando tiburones y tortugas

Los investigadores aprovecharon su visita a Isla del Coco para descargar los datos recopilados por siete receptores acústicos instalados previamente en este parque nacional.

Los receptores acústicos se colocan en distintos puntos de la isla, así como en la costa costarricense y otras áreas protegidas en el Pacífico Oriental Tropical.

Cuando un tiburón o tortuga, que cuenta con marca acústica, pasa cerca del receptor, este registra el número de la marca, el día y la hora.

En el país, esta técnica de monitoreo es empleada por las organizaciones participantes de la investigación pero también por Misión Tiburón y el Programa de Restauración de la Tortuga Marina (Pretoma).

Internacionalmente, todos los investigadores que formar parte de la red Migramar también la emplean y comparten la información que se genera.

Un años antes, un macho de tortuga verde comprobó la existencia de conectividad entre Isla del Coco e islas Galápagos.

Actualmente, los esfuerzos se enfocan en averiguar si existe conectividad entre sitios utilizados por tiburones martillo. "El objetivo del marcaje es tratar de conectar hábitats oceánicos con zonas costeras y, de esta manera, tratar de proteger diferentes hábitats críticos utilizados por el tiburón martillo", dijo Andrés López, biólogo de Misión Tiburón, en declaraciones dadas anteriormente a La Nación.

En este sentido, Misión Tiburón están colocando marcas acústicas a tiburones juveniles en golfo Dulce, sitio donde ya se comprobó que permanecen durante las primeras etapas de vida.

Pretoma, Fins Attached, Mission Blue, CREMA-Costa Rica y Ocean First Institute están implantando marcas en tiburones adultos y en este sentido, las hembras adquieren relevancia ya que si alguna de ellas migra desde Isla del Coco a golfo Dulce estaría brindando evidencia de conectividad entre ambos hábitats.

A la fecha, y gracias a los resultados obtenidos por Misión Tiburón, se sabe que las hembras de tiburón martillo tienen sus crías en golfo Dulce, pero se desconoce de donde proceden las madres.