Por: Michelle Soto 14 octubre, 2014

Las negociaciones sobre cambio climático, que en diciembre reunirá a líderes mundiales en Lima (Perú), se orientan a acordar medidas para mantener el aumento de la temperatura global a menos de 2 °C por encima de los niveles de la época preindustrial, porque se considera que si se sobrepasa este límite el impacto sería irreversible.

Para lograrlo, los países deberán reducir las emisiones de gases efecto invernadero. Las principales fuentes de estos gases son el uso de combustibles fósiles para generación de energía y transporte.

"Costa Rica, más que todo, tiene que bajar su dependencia de los combustibles fósiles en el sector transporte", indicó el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en el informe que acompaña a las 10 simulaciones fotográficas realizadas por el Centro de Tecnología y Artes Visuales (Cetav) con base en los escenarios climáticos para el 2080 elaborados por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN).

Las presas que se registran en diversos puntos de la carretera de Circunvalación son aprovechadas por los delincuentes para asaltar. | GRACIELA SOLÍS
Las presas que se registran en diversos puntos de la carretera de Circunvalación son aprovechadas por los delincuentes para asaltar. | GRACIELA SOLÍS

En este sentido, el país apuesta a mejorar el transporte público para desestimular el uso de vehículos privados.

En un estudio realizado por el Ministerio de Ambiente (Minae), con apoyo del PNUD, se indica que si la flota existente de taxis utilizara el gas LPG en vez de gasolina y diésel, se bajarían las emisiones en más del 25% por taxi y por año. Además se lograría un ahorro económico de 40% en los costos de combustible para cada taxi.

Para Damiano Borgogno, oficial del programa de cambio climático en PNUD-Costa Rica, los transportistas serán los grandes beneficiados con esta y otras medidas. "Eso quiere decir que más personas utilizarán el servicio público. Más gente significará más boletos y más boletos serán más ingresos. Sin embargo, mi percepción es que los transportistas están preocupados porque varíe el status quo y eso los penalice cuando es al contrario", dijo Borgogno.

"Esto hay que verlo también como un tema de calidad de vida. El no tener que pasar dos horas en una presa para llegar a la oficina o a la casa porque se tiene una alternativa de transporte público agradable y rápida nos permitirá pasar más tiempo con la familia y para hacer cosas que a uno le gustan", comentó Yoriko Yasukawa, representante de PNUD en Costa Rica.