Proyecto privado de protección a la vida silvestre trabaja con 14 voluntarios

 5 mayo, 2014
En promedio, un oso hormiguero muere diariamente en un sector de 1,5 km. | CORTESÍA DE MARTA ROMERO /PRASCOSUR.
En promedio, un oso hormiguero muere diariamente en un sector de 1,5 km. | CORTESÍA DE MARTA ROMERO /PRASCOSUR.

En 42 kilómetros de la Costanera Sur, que va desde playa Guápil hasta punta Mala, un grupo de voluntarios contabilizó 179 animales muertos por atropello en la carretera durante seis días del primer trimestre de este año.

Un 26% de las víctimas sobre esa vía eran anfibios, 29% mamíferos, 32% reptiles y 13% aves.

Estos voluntarios forman parte del proyecto llamado Protejamos los Animales Silvestres de la Costanera Sur (Prascosur).

La bióloga Susana García, directora de Prascosur, comentó que lanzó la iniciativa como un reto personal, tras darse cuenta de que en Costa Rica es más probable encontrarse un animal muerto, en la carretera, que a uno con vida en algún parque.

“Costa Rica es el país con mayor biodiversidad de especies por kilómetro cuadrado. Debía hacer algo para evitar la problemática de muertes de animales”, comentó García, quien enfiló sus esfuerzos a los 42 kilómetros de carretera en la Costanera.

Tiene 14 voluntarios. Cada uno se encarga de un trecho de tres kilómetros donde realizan un monitoreo dos veces al mes. Con un vehículo podrían agilizar las inspecciones, pero no lo tienen.

Zona ¿protegida? El tramo de la vía sobre el cual Prascosur elabora sus vigilancias forma parte del Corredor Biológico Paso de la Danta, que va del manglar Térraba-Sierpe al valle de Savegre.

“Los 179 animales hallados son resultado de apenas seis días de inspección, de enero a marzo. No puedo imaginarme cuántos nos encontraríamos si salimos todos los días”, destacó García.

Al encontrar un animal, los voluntarios anotan el lugar, la especie, la edad y el tiempo aproximado de muerto. | CORTESÍA MARTA ROMERO /PRASCOSUR.
Al encontrar un animal, los voluntarios anotan el lugar, la especie, la edad y el tiempo aproximado de muerto. | CORTESÍA MARTA ROMERO /PRASCOSUR.

Sandra Muñoz, ingeniera de la Unidad de Ambiente del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), asegura que están enterados de esta problemática ambiental en la Costanera Sur.

Como medidas de mitigación, el MOPT analiza instalar entre la carretera Quepos-Barú algunos pasos subterráneos para los mamíferos, como osos hormigueros y pizotes. Para los arborícolas, como los monos, la opción sería colocar cables de acero o cuerdas de mecate para evitar que usen el tendido eléctrico y puedan resultar electrocutados, otra de las causas de muerte de las especies silvestres.

“Si la construcción de la Costanera Sur se hubiera hecho teniendo en cuenta el impacto ambiental, se hubiera podido evitar parte de esta problemática; con un poco de voluntad, podremos disminuir números”, resaltó Raquel Martos, voluntaria de Prascosur.

Según García, otros animales que también se ven afectados por los atropellos en esta carretera son los cangrejos rojos, los cuales viven en la montaña, pero que, en los meses de febrero y marzo hacen una migración hacia la playa. Ahora mueren por cientos, aplastados cuando intentan cruzar.

Una de las principales metas de Prascosur es identificar cuáles son los puntos con más incidencia de muertes, hacer una comparación con otros donde ya se han creado medidas de mitigación.

Cada dos meses, Prascosur se reúne con instituciones estatales para informar sobre los datos.