13 agosto

París, Francia

¿A que se parecía el antepasado común de los simios y los humanos? El notable descubrimiento en África de un cráneo de joven primate que vivió hace 13 millones de años permite hacerse una idea, revela un estudio.

Hallado cerca del lago Turkana en Kenia, el fósil pertenece a una nueva especie del género Nyanzapithecus, una rama primitiva de homínido.

El cráneo de Nyanzapithecus alesi se encontró entre sedimentos volcánicos de la región de Napudet, al oeste del lago Turkana en Kenia, en el 2014.
El cráneo de Nyanzapithecus alesi se encontró entre sedimentos volcánicos de la región de Napudet, al oeste del lago Turkana en Kenia, en el 2014.

El grupo de los homínidos comprende actualmente a los humanos, chimpancés, gorilas, bonobos, orangutanes y gibones.

Apodada Nyanzapithecus alesi ("ales" significa ancestro en lengua turkana), la nueva especie "se asemejaría a un gibón" en algunos aspectos pero no en otros, explicó Isaiah Nengo, autor principal del estudio publicado en Nature, a la AFP.

El primate tenía cara chata pero no se desplazaba de la misma forma que los gibones.

Tenía un año y cuatro meses en el momento de su muerte, determinaron los paleontólogos. Adulto, hubiese pesado 11 kilos.

"Nyanzapithecus alesi formaba parte de un grupo de primates que vivió en África durante más de 10 millones de años", señala Isaiah Nengo.

"Su descubrimiento demuestra que este grupo era cercano al origen de los humanos y los simios actuales, y que ese origen se encuentra en África", agrega el investigador del Instituto de la Cuenca del Turkana y de la Universidad de Stony Brook (Estados Unidos).

Fue su equipo el que halló el fósil en 2014 entre sedimentos volcánicos de la región de Napudet, al oeste del lago Turkana (norte de Kenia).

"Se trata de un descubrimiento excepcional porque el cráneo está casi completo", dijo Paul Tafforeau, paleoantropólogo del ESRF, el sincrotrón europeo de Grenoble (Francia), donde el fósil fue escaneado en tres dimensiones.

Alesi vivió en el Mioceno (entre 23 millones y 5 millones de años). Hasta el momento, se conocían pocos fósiles de simio anteriores a los 7 millones de años.

El fósil de simio más antiguo que se conoce fue descubierto en Tanzania y data de unos 25 millones de años, pero solo se trata de un maxilar. Fuera de eso se hallaron algunos dientes aislados y un fragmento de húmero.

Alesi llena así un vacío, para gran regocijo de los paleontólogos. "Jamás hubiese pensado que eso ocurriría en mi vida", escribe Brenda Benefit, de la Universidad de Nuevo México (Estados Unidos), en un comentario que publica Nature.

"Lo que constituye el interés del espécimen es que se trata de un período intermedio de la diversificación de los simios, justo antes de la colonización de Europa y Asia por ciertas especies a partir de África", señala Paul Tafforeau.

"Se sospechaba que el origen del grupo estaba en África, pero este fósil permite demostrar que la evolución principal del grupo se desarrolló en ese continente", agrega el investigador y coautor del estudio.

"Ello resta validez en buena medida a la teoría del 'boleto de ida y vuelta' según la cual los homínidos aparecieron en África y se desarrollaron en Asia antes de regresar al continente africano.

Se trata del fósil de simio más completo del Mioceno descubierto al día de hoy, agrega.

Ligeramente deformado, solo le faltan los dientes de leche que se rompieron.

La técnica sofisticada del sincrotrón de Grenoble permitió calcular con precisión casi de días la edad del primate, gracias a las estrías de crecimiento de los dientes. En el momento de su muerte tenía 485 días, con un margen de error de 40 días.

"Se secuencia dental es la misma que la de los actuales gibones", señala Paul Tafforeau. Pero su oído interno es muy diferente del de esa especie actual de monos que se desplazan con gran agilidad en los árboles.

El oído interno de Alesi se parece más al de un chimpancé. El antepasado común del hombre y el chimpancé vivió en África, hace siete millones de años.