Por: Juan Fernando Lara 24 junio, 2015

Juan Fernando Lara S.

Lidieth Rodríguez Quirós era maestra de escuela y tenía 37 años cuando su esposo, Fernando Trejos, falleció y la dejó sola con la crianza de sus tres hijos.

Para Tatiana Trejos Rodríguez (entonces de seis años) y sus hermanos, Natasha y Fernando, fue una niñez en que abundaron los sacrificios.

Sin embargo, también fue una época de enseñanzas, asegura Tatiana al referirse a la formación que le dio su mamá.

“Siempre nos enseñó a apreciar la educación, sobre todo en las mujeres”, afirma la jefa de Investigación de Análisis de Evidencia Traza de la Universidad Internacional de Florida.

La científica trabaja ahora en Florida. | TATIANA TREJOS PARA LN
La científica trabaja ahora en Florida. | TATIANA TREJOS PARA LN

Originaria de Coronado, Trejos estudió en la Escuela José Ana Marín Cubero, e inició la secundaria en Colegio Madre del Divino Pastor. Luego, su madre la animó a postularse para ingresar al Colegio Científico Costarricense, donde cursó el cuarto y el quinto años.

De la secundaria pasó a la Universidad de Costa Rica (UCR), donde se egresó de la carrera de Química. Tras laborar siete años en el área de ciencias forenses, Trejos y su esposo, Luis Arroyo, especialista en Toxicología Forense, viajaron a la Universidad Internacional de Florida a realizar estudios de posgrado.

Durante ese periodo, la pareja tuvo a su hija Montserrat y a su hijo Anthony.

Hoy, Trejos repite a sus hijos las enseñanzas de su madre, e incluso suele llevarlos de la mano por su laboratorio. Allí cultivan el amor por la ciencia y el estudio, como hace tantos años lo dictaba la abuela.